Licuados verdes, los elementos que debes considerar

El balance en un licuado verde es clave para la correcta absorción de los nutrientes: entre más simple, mejores son los beneficios.

Los licuados verdes han generado un boom entre los hábitos de alimentación saludable. Son batidos prácticos, fáciles de preparar y que nos ayudan a aprovechar al máximo los beneficios de sus ingredientes. Después de unos días de prepararlos, estos licuados se convierten en un ritual matutino ideal.

Tomar licuados verdes nos ayuda a purificar nuestro organismo; liberarlo de toxinas y metales pesados, como el mercurio. Los ingredientes son hojas, frutas y verduras, que se alimentan directamente de la energía del sol. Esto mismo llega a nosotros de manera pura y equilibrada; alimentación sátvica, algo que en su momento tuve oportunidad de platicar con Leandro Taub en una conferencia.

En la comodidad de tu cocina, puedes crear tus propios licuados. Sólo debes considerar algunas recomendaciones para aprovechar al máximo el coctel de nutrientes y los beneficios de cada uno de los ingredientes.

Cantidad justa de hojas verdes

La base de tu licuado son las hojas verdes, llenas de clorofila. Puede ser espinaca, acelga, lechuga, arúgula o col berza — conocida también como col rizada o kale; una hoja llena de calcio —. Selecciona una o dos de estas opciones, no más de cuatro elementos verdes.

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Stacy Spensley (Flickr) / (cc) by

Aprovecha las frutas de temporada

Las frutas ofrecen ese toque de sabor, dulce y ácido a la vez. Crea tus propias combinaciones, considerando no pasarte de 6 frutas a la vez. Entre más simple sea, mejor será la absorción de los nutrientes.

Puedes elegir como fruta base la fresa o el plátano; complementa con alguna fruta de temporada — mucho mejor esta opción, es lo más fresco que puedes conseguir —. Ahora en agosto, por ejemplo, disfruta del durazno, el mango, la pera y la manzana.

Elige los complementos perfectos

Una vez elegidas tus hojas verdes y tus frutas, complementa con ingredientes selectos que hagan una mezcla perfecta. Tu elige, siempre considerando que entre más simple, mejor. En otras palabras, sólo utiliza dos extras.

Una cucharadita de espirulina da un extra de clorofila y mucha proteína. El aceite de coco ayuda al metabolismo y el sistema digestivo. La chía ofrece fibra y ácidos grasos importantes. Agrega hojas de stevia o dátiles para agregar un toque dulce, si hace falta.

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Stacy Spensley (Flickr) / (cc) by

Recomendaciones

Cuando prepares tus licuados, siempre agrega primero las hojas verdes y 2 tazas de agua. Mezcla un momento, para después agregar las frutas; luego los complementos. Así vas creando espacio en la licuadora y evitas que se atore.

Para hacer los licuados cremosos, puedes agregar pulpa de aguacate — sabe delicioso —, pulpa de coco o nueces a elección. También puedes utilizar una cucharadita de mantequilla de nueces o leches vegetales.

Estos licuados, aunque están llenos de nutrientes, no sustituyen el desayuno, ni otra comida importante. Puedes comenzar el día con esta bebida, más no adoptarla como primer y único alimento de la mañana. Busca variedad de hojas y variedad de frutas. Evita estancarte con una sola fórmula y experimenta con todos los sabores que tengas a tu alcance. ¡Te encantará!

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