Cómo mantener el ajo y el jengibre fresco

Te dejamos algunas técnicas para mantener en buen estado estos dos condimentos fundamentales en la cocina.

Sucede a menudo que compramos cabezas de ajo y raíces de jengibre y, como son tan poderosos en su aroma y sabor no ocupamos gran cantidad. El problema es que lo que sobra rápidamente se va secando o humedeciendo demasiado, perdiendo sus propiedades gustativas. ¿Cómo hacer para mantener esto condimentos frescos por más tiempo?

Los ajos si los compras en tiras, es bueno colgarlos cerca de la cocina, así el vapor de tus comidas hará que tarden más en secarse.

Las cabezas de ajo deben estar en un lugar oscuro, seco y ventilado, así evitarás que germinen. No es bueno guardaras en el refrigerador porque la humedad hará que germinen más rápido.

Si te sobran algunos dientes de ajo, hay dos opciones, puedes guardarlos con piel en un recipiente con algunos orificios para que se ventilen o puedes pelarlos y ponerlos en una bolsa hermética (tipo ziploc) y congelarlos en el freezer. Esta opción de congelar es una de las mejores porque no cambia el sabor del ajo, pero si un poco su textura, lo que para cocinar no importa demasiado.

En cuanto al jengibre, éste también se conserva bien en el congelador, puedes pelarlo y guardarlo en el freezer o si tienes tiempo puedes rallarlo entero y enrollarlo como un tubo en alusa plas y listo, luego a la hora de usarlos vas cortando pequeños trozos de jengibre.

El jengibre también puede refrigerarse, pero aquí es importante que conserve su piel y guardarlo en una bolsa de papel dentro del cajón de los vegetales.

 

Vía Chow