Características de los vinos Europeos II

Conoce las características generales de los vinos italianos, griegos y chipriotas.

En la segunda entrega de los vinos europeos nos vamos a detener en los vinos de la cuenca mediterránea. El mediterráneo es el germen de los mejores vinos de la antigüedad, ya que goza de un clima privilegiado para el cultivo de la viña. En este capítulo hablaremos más en profundidad de los vinos italianos, los vinos griegos y los chipriotas. Así que, vamos allá. En primer lugar con los vinos italianos que para eso es el primer productor mundial de vinos y uno de los países con una mayor historia del vino.

Vinos italianos

Italia es el país con mayor cantidad de variedades de uva diferentes. Cada zona vitivinícola del país goza de diferentes variedades de vid con sus propios aromas y prácticas de crianza. Solo se puede tener un concepto general de cada vino gracias a sus denominaciones, de otra manera resulta imposible realizar un recorrido por las diferentes uvas que se plantan y producen. Por lo tanto, se han clasificado los vinos de este país en base a sus denominaciones:

  • DOCG (Denominación de Origen Controlada y Garantizada). Se elaboran vinos de gran prestigio tanto en Italia como en el extranjero.
  • DOC (Denominación de Origen Controlada). Los vinos son producidos en una zona delimitada (normalmente pequeña o de dimensiones medianas).
  • IGT (Indicación Geográfica Típica). Proceden de una zona geográfica concreta (nombre) y su etiqueta puede ir acompañada por las menciones (casta, tipología, etc.). La identificación de la variedad es algo secundario, lo primordial es la zona geográfica.
  • Vino da Tavola (Vino de mesa). Clasificación más básica. Sólo pueden identificarse por la tipología y el nombre de la bodega o del vino.

Las regiones vitivinícolas más tradicionales son la Toscana y Piamonte. A estas se les unen las regiones de Véneto, Friuli, las Marcas, Sicilia, Puglia, Umbría, Cerdeña, entre otras. Las principales variedades de uvas tradicionales cultivadas en este país son el nebbiolo y sangiovese.

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cc ObnoxJester

Sangiovese es la uva con la que se elaboran los vinos de Toscana, estos son los vinos más nobles y personales. También se elabora con esta variedad los chiantis de calidad media y mayor consumo. El sangiovese se utiliza en 18 regiones italianas, ocupando el 10% del viñedo italiano y el 15% del vino con denominación de origen. Ésta envejece, principalmente, en los “botti” de roble de Eslavonia, donde el contacto con el vino es menor, el mosto se estabiliza y la oxidación es mucho más lenta.

Los antocianos (sustancias colorantes que se encuentran en la piel de las uvas tintas, responsables del color de los vinos tintos) de el sangiovese tienden al granate y cuando envejece es reconocible por el ribete anaranjado. Vinos tintos de los más típicos de Italia pertenecen a esta variedad de uva.

El nebbiolo es una uva nativa de los valles del Piamonte, en el norte italiano. Esta cepa se caracteriza por su sabor amargo, de tal forma que su amargura puede llegar a ser astringente si el producto no está bien vinificado. Los vinos de nebbiolo tienen una duración singular y deben pasar un cierto tiempo en la botella para que sus taninos se reduzcan y su buqué (el conjunto de los aromas procedente de la crianza o el tiempo de envejecimiento del vino) se desarrolle, de esta forma adquieren la características organolépticas deseadas. Se obtienen vinos de extraordinario carácter, poseen una riqueza alcohólica que supera los 13ºC, con una concentración única de extracto, taninos y acidez, pero que exigen una vinificación muy cuidadosa.

No obstante, actualmente han resurgido destacadas variedades nacionales como sagrantino, barbera, corvina, teroldego, vermentino, verdicchio, montepulciano, negroamaro, aglianico, nero d’avola, gaglioppo, cannonau, pinot bianco, pignolo, garganega, entre otras.

Vinos de Grecia

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cc GOC53

Grecia adoptó un sistema de denominación de origen controlado siguiendo la regulación en vigor en la mayoría de los países productores de Europa. Diversos criterios determinan la delimitación de las zonas de producción y el estilo de los productos. Estos incluyen la utilización de variedades tradicionales de cada región y la introducción de variedades más adaptadas a los diversos microclimas. También tienen en cuenta el efecto de la tierra, el rendimiento y las técnicas de vinificación. Este sistema ayudó a preservar las variedades de las cepas tradicionales griegas.

En la actualidad, los vinos de Grecia se dividen en cuatro categorías:

O.P.A.P. (Onomasia Proelefseos Eleghomeni). Esta denominación corresponde a una categoría de vino seco de denominación de origen de calidad superior. Existen 25 marcas en esta categoría tanto en blanco como en tinto.

O.P.E. (Onomasia Proelefsos Eleghomeni). Esta denominación concierne a una categoría de vinos dulces de denominación de origen de calidad superior. La O.P.E. engloban siete zonas de producción, entre ellas Samos, cuna de los moscateles más famosos del país de los que hablaremos cuando tratemos la unidad referente a vinos dulces.

Topikos Inos. Esta denominación es el equivalente griego de la de Vino de la Tierra. Los vinos pueden comercializarse con las siguientes menciones: Ktima (Dominio), Monastiri (Monasterio), Archondiko (Castillo) y Villa. Dentro de esta denominación, hay que hacer una mención especial para el Retsina y el Verdea, que fueron creados para asegurar la calidad y la permanencia de los vinos de carácter local. Engloba 139 productos, y los viticultores pueden innovar y producir vinos originales o tradicionales, gracias a que la legislación les los permite.

Epitrapezios Inos. Esta denominación engloba los vinos de mesa. A los vinos blancos envejecidos durante dos años (con seis meses por los menos en barrica y otros seis en botella) y a los vinos tintos, envejecidos al menos tres años (con seis meses en barrica y dos en botella), se les puede añadir la mención ‘Kava’ (criado en barrica). Esta mención seria similar a la que nosotros utilizamos como “crianza”.

Los vinos de Chipre

La isla de Chipre está situada en el extremo oriental del Mediterráneo, y actualmente esta dividida en dos zonas. Al sur se encuentra la República de Chipre (reconocida por la comunidad internacional), donde viven los greco-chipriotas, y al otro lado de la frontera la República Turca del Norte.

A través de los siglos, la cultura del vino ha jugado un importante papel en la agricultura y sectores comerciales de la sociedad chipriota y hoy, más que nunca, los vinos de Chipre ven incrementada su calidad y popularidad en el mundo. La zona vitivinícola de Chipre se caracteriza por un agradable clima mediterráneo, un suelo de rocas volcánicas, veranos secos y cortos inviernos que favorecen la buena maduración y un buen estado sanitario de sus uvas.

En Chipre se cultivan gran número de variedades, tanto autóctonas como foráneas, que están perfectamente aclimatadas a las características de la zona. La variedad de uva tinta más importante es la mavro o cipro negro, que representa un 75% de la producción total. El 25% de la producción son uvas blancas, de las cuales un elevado porcentaje corresponde a la variedad local llamada xynisteri o aspro y la kanela o también la promara.

También se elaboran en esta isla diferentes tipos de vino como los vinos blancos dulces, semidulces y secos que se caracterizan por ser frescos, afrutados y ligeros, y los vinos tintos que son robustos, con cuerpo, estructurados y algo alcohólicos y otros ligeros y muy afrutados.

En Sabrosía Los orígenes del vino en España