Islas Feroe rompe su propio récord en matanza de ballenas

En el año 2010 las Islas Feroe han duplicado el promedio de matanza de ballenas piloto, una carnicería sin justificación

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Fotografía: Environmental Investigation Agency

La Sociedad Mundial de Protección Animal (WSPA), entre otra organizaciones, han levantado la voz de alarma por el brusco aumento de la matanza de ballenas piloto -tambien llamadas calderones- que se ha registrado durante el año 2010 en las Islas Feroe.

Estas islas del Atlántico norte exhiben desde hace tiempo el triste primer lugar en el ránking de países que siguen explotando a estos animales inteligentes y sociales como si fuesen ganado, y lo peor es que -contrariamente a lo que dicen las autoridades del lugar- se sigue realizando con métodos brutales que inflingen un tremendo sufrimiento al animal mientras éste se debate agónico por huir de tan sangriento destino. Sin embargo, dicen que todo lo malo puede empeorar. Si el sangriento récord de los últimos años ascendía a 627 ballenas masacradas por año, este 2010 ya suman 1.115 las víctimas de la barbárica costumbre.

Joanna Toole, gerente del programa de mamíferos marinos de la Sociedad Mundial para la Protección Animal, dijo al respecto que “el caos de dar muerte a grandes grupos de estas ballenas inteligentes y sociales resulta inevitablemente en una crueldad impresionante. Es completamente inaceptable que una comunidad tan moderna esté matando más de 1.100 ballenas de esta manera”. En efecto, las Islas Feroe forman parte administrativamente de Dinamarca, que figura siempre dentro de los primeros lugares de los índices de modernidad, transparencia y accesibilidad digital.  El contraste es tan fuerte como suponer que a 100 metros del monumento a la paz de Ginebra todavía se quemara a los sospechosos de brujería. ¿No sería eso un contraste difícil de creer?

¿Cada país tiene derecho a tener sus propias costumbres?

Muchos prefieren dar la espalda a esta clase de noticias indignantes argumentando que “Cada país tiene sus propias costumbres”. Es cierto, y el daño que una persona puede practicarse sobre sí misma o sobre su grupo social por motivos estéticos o culturales nunca deja de asombrarnos. Sin embargo, es muy distinto cuando el precio de esas costumbres lo paga una minoría étnica, un subgrupo racial o en este caso una población de animales que:

  • Forma parte de una especie amenazada
  • Evidencia un grado de inteligencia y comportamiento social que lo aparta de cualquier otra especie consumida por el hombre (en la práctica las ballenas piloto son parientes de y se comportan como delfines)
  • Es masacrada con métodos que violan cualquier noción de “faena humanitaria” o libre de sufrimiento y  ni siquiera se hace con fines comercialmente viables.

Decimos esto último porque aunque en los feroeses tengan la costumbre de consumir carne de ballena, 1.115 animales suman más carne que la que la población de la isla puede consumir.

Según Jennifer Lonsdale, directora de la Agencia de Investigación Ambiental (EIA), las cacerías de 2010 han producido cerca de 550 toneladas de carne de ballena, lo cual equivaldría a 11 kg por habitante, incluyendo bebés. Dudamos mucho que los bebés se coman 11 Kg de carne de ballena al año… Las mismas autoridades de las islas recomiendan que un adulto no consuma más de una o dos comidas al mes que contengan carne de ballena piloto y que las mujeres embarazadas  no deben consumirla, debido a estudios que demuestran que es un alimento perjudicial para el hombre.

Luis Carlos Sarmiento, Director Regional de la WSPA para Suramérica, señaló sobre la terrible tragedia que “lo anterior no sólo demuestra que se está pasando por alto la terrible crueldad infligida a las ballenas y que tantos en el mundo repudiamos, sino que también hay un grave riesgo a la salud de los consumidores, aumentando las razones para detener estas matanzas.”

Link: Sociedad Mundial para la Protección Animal via Fernanda Varela Laso