Clarividencia: ¿Verdad o mito? Descubre qué tanto podemos saber del futuro

¿El futuro puede ser conocido por algunas personas? ¿Estamos sujetos a la influencia de hechos que todavía no han ocurrido? Algunos investigadores creen que el porvenir genera una influencia psicológica todavía inexplicada en algunas personas.

 

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El futuro puede conocerse sin mirar una bola de cristal, echar las cartas de tarot o leer las líneas de las manos, ya que es una capacidad de la consciencia humana.

Según Daryl Bem, un profesor de psicología especializado en autopercepción de la Universidad de Cornell, en Nueva York (EE.UU.), sus experimentos aportan evidencia científica sobre la clarividencia humana.

De acuerdo al estudio de Bem, del que informa la revista científica Tendencias XXI, el futuro puede conocerse, y los hechos que todavía no han ocurrido pueden influir en el comportamiento de las personas.

El doctor Bem asegura que se puede influir en la conciencia humana, tanto desde el pasado como desde el futuro.

En uno de los trabajos del psicólogo de Cornell, se mostró a unos estudiantes una lista de palabras y se les pidió que recordaran palabras que figuraban en ella.

Más tarde, se les dijo que escribieran una serie de palabras de esa misma lista que fueron seleccionadas al azar, sin intervención de su voluntad, por los autores del experimento.

Se comprobó que los estudiantes recordaron mejor, de la lista de palabras que memorizaron previamente, precisamente aquellos vocablos que escribirían más tarde sin conocerlos.

En otro experimento, se les explicó a los participantes que, en la pantalla de un ordenador, iba a aparecer una imagen erótica en una o dos posiciones y, antes de que dicha imagen apareciera, se les preguntó, en qué lugar pensaban que se situaría.

La posición en la que aparecía la imagen fue seleccionada al azar, y los participantes acertaron cuál sería en un 53,1 por ciento de los casos. Este resultado supera el porcentaje de aciertos que se consideran fruto de la casualidad y se sitúa en el 50 por ciento.

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