La Pizza Margarita, platillos con mucha historia

La historia de la pizza es tan larga como la humanidad misma, pero quizás no habría llegado hasta nuestros días como la conocemos de no ser por una reina y un pizzero

Bueno, de lo que sí estás seguro es que la pizza es italiana, ¿no? Piénsalo bien, pocos platillos tienen una historia tan larga como la pizza. Y aquí toma el escenario central una pizza sencilla y deliciosa: la Margarita.

Para los que no la han probado, es un delicioso platillo con los colores de la bandera de Italia. Sólo lleva salsa de tomate, albahaca y mozarella. Es un manjar digno de reyes. Ya verán porqué.

La pizza en la antigüedad

La historia de la pizza comienza en el antiguo Egipto, donde solían prepararse una especie de panes que se elaboraban con harina, agua y miel, y a veces un poco de arena. Este pan fue evolucionando y ya en la comida griega llevaba aceite de oliva y hierbas.

En la época griega precisamente, como esta cultura fue perfeccionando el placer de comer, fue donde se comenzó a experimentar con estos panes. Entonces se le agregaban ingredientes y se metían al horno. Este es un antecedente importante de la pizza preparando Hanuktos y focaccia.

El descubrimiento de América

América también jugó un papel en la historia de este platillo consentido de todos. ¿De dónde creen que salieron los tomates? Los italianos le llamaron pomodoro, o “fruto con ombligo”.

Pero la verdad es que en un principio, al tomate se le miraba con recelo. Era una verdura (¿o fruta?) de un color demasiado vivo como para no ser venenosa. Así que esta delicia pasó casi alrededor de 300 años en las repisas y los estantes como decoración.

Nápoles

Esta era una de las zonas más pobres de Italia, y también el lugar que vio nacer la pizza como la conocemos hoy en día. Además de que sus habitantes fueron audaces y de los primeros en probar el tomate.

Todo comenzó con la “pizza bianca”, un alimento sencillo elaborado con grasa, ajo pan y hierbas. En esta región, comer pasta era un lujo, pero la pizza era algo que cualquiera podía comer.

La reina Margarita de Savoya

Después de la unificación Italiana, por ahí del año 1889, los reyes italianos decidieron visitar todas las regiones de su país. Entre ellos la región marginada de Nápoles y comer lo que comen los locales.

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Wikimedia Commons, Public domain

En este caso, en Nápoles todos comían pizza. Pero fue Raffaelle Esposito, cocinero de pizzería Brandi el que decidió inventar un platillo digno de la reina y que, además llevara los colores de la bandera italiana, y la bautizó como la monarca.

En diseño se dice que entre más simple, es mejor. Y así sucede con la pizza Margarita que lleva su base de salsa de tomate, queso mozarella y albahaca.

La reina quedó fascinada con el platillo, y todos querían comer el platillo preferido de la reina, por lo que comenzó a salir de Nápoles hacia toda Italia. Se volvió el símbolo nacional gastronómico de todo el país.

Y sucedió una cosa muy interesante: la pizza se convirtió en un elemento unificador. Porque todos, desde la reina hasta el pescador más humilde de Nápoles podían comerla. Algo parecido a lo que pasa en México con los frijoles.

No pasó mucho tiempo para que la pizza saliera de Italia a conquistar los paladares de todo el mundo. Y si me preguntan, sigue sin tener rival.

No tengo porque ocultarlo, la pizza Margarita es mi favorita, seguida muy de cerca por la de pera y gorgonzola, así que les dejaremos aquí la receta.

Tiempo de elaboración | 30 minutos
Dificultad | Fácil
Personas | 4

Ingredientes

  • Masa para pizza
  • 1 cucharada de aceite de oliva extra virgen
  • 2 dientes de ajo, finamente picados
  • 3, o 4 hojas grandes de albahaca, cortados en tiras
  • 2 tomates pequeños, cortados finamente
  • 120gr de queso mozzarella, rallado
  • 2 cucharadas de queso parmesano
  • Salsa de tomate
  • sal y pimienta al gusto

Cómo hacer pizza Margarita

Primero precalienta el horno a 230 grados C. Rocía con aceite en aerosol el molde de la pizza y extiende la masa. Agrega la salsa sobre la masa. A continuación, dispersa el ajo picado finamente uniformemente. Extiende el queso mozzarella en toda la parte superior, pero en una capa delgada.

Los tomates son opcionales, pero le dan un buen toque a la pizza, sobre todo para aquellos que no están acostumbrados a ver una “pizza con hierbitas”. Coloca los tomates en rodajas finas en toda la pizza. Agrega sal y pimienta fresca.

Distribuye las hojas de albahaca fresca, no escatimes en este delicioso elemento, me lo han hecho en algunos restaurantes y me ha dado tristeza. Cocina la pizza en el horno durante unos 9-10 minutos, o hasta que esté suficientemente crujiente y fundida a tu gusto.

Disfruta como una reina, o rey, y si quieres agrega queso parmesano.

Foto: (CC) James Cohen | Flickr
Fuente: Food.com