La sal: El ingrediente estrella de tus postres

Suena extraño, pero a casi todas las recetas dulces, desde tartas, chocolates y galletas, un toque de sal les queda perfecto, ya que actúa potenciando su sabor.

Lo dulce y lo salado se caen bien y una de las mejores pruebas es ésta: La sal es el ingrediente secreto que deja sublimes varios postres y dulces. Además de dar textura, la sal actúa como un potenciador de sabores, otorgándoles a tus galletas, postres, helados, chocolates o tartas un gusto más complejo y rico en sabores.

Por todas esas razones agregar una pizca de sal a tus postres es uno de los secretos de varios chefs y una de las tendencias que se han vuelto permanente en la cocina.

Ahora cada sal es distinta y por eso tiene determinados usos, aquí te los explicamos brevemente:

Sal Kosher:

Es una sal gruesa cualquiera, claro que al tener la certificación kosher asegura tener menos aditivos. Esta sal en cristales se usa para introducir su sabor en los distintos alimentos, sin disminuir su sabor original. Se disuelve rápidamente ya sea en masas de galletas o tartas y en el caramelo.

Sal de mar en láminas:

Destaca por ser liviana y tener una textura crocante. Sus hojuelas son el toque final ideal para  helados, pie de manzana, galletas o tabletas de chocolate. Una de sus sales más representativas es la Sal Maldon.

Sal de grano grueso o Flor de Sal:

Este tipo de sal se caracteriza por tener un tono medio gris (sal gris) o a veces rosado y es recolectada en forma artesanal en las salinas. Es la más gourmet de todas las sales y funciona muy bien con sabores dulces y postres o preparaciones de distintas texturas. Sus hojuelas también son crujientes, pero no se disuelven tan rápido como la Sal Maldon.

 

Fuente: “The Secret of Sweetness: Salt” (Bon appétit)