Por qué nos gustan más las frutas que las verduras

Diferencias entre las frutas y las verduras que hacen que unas nos gusten más que las otras.

¿Por qué nos gustan más las frutas que las verduras? Como diría un amigo mio, un buen amigo, esa es una muy buena pregunta. La verdad que toda la razón se puede encontrar el sabor de unas y de otras y en especial la forma que tenemos de comerlas. Eso sí, habría que hacer varias distinciones.

La primera, y es muy especial esta diferencia entre ambas, es que las personas incluímos en el grupo de las verduras a muchas frutas. Por ejemplo, las judías, los pepinos, los pimientos, el maíz y muchas otras son realmente frutas. Es decir son parte de la planta que derivan del ovario de la flor y rodean una o más semillas. Así que no todas las frutas, por lo tanto nos gustan más que las verduras si no las cocinamos antes.

En cuanto a esta división, mucha de las respuestas o explicaciones a que haya frutas que las denominemos como verduras hay que encontrarlas en la economía y en la justicia. En 1890 un importador reclamó que el cargamento de tomates que iba a entrar en Nueva York no se le cobrasen impuestos, porque el tomate es una fruta, y por aquel entonces no había impuestos a las frutas, solo a las verduras. El agente de aduanas que estaba allí decidió que no, que había que considerarlo como una verdura y por lo tanto había que cobrar impuestos.

Más tarde el Tribunal Supremo de EEUU ratificó este hecho ya que el tomate suele servirse como acompañamiento del plato principal y no se come como postre, como el resto de las frutas. Así que lo mismo se podrían decir del resto: pepinos, pimientos, calabacines, berenjenas, etc.

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Y la segunda diferencia y es lo que nos va a contestar la pregunta que nos hacíamos al principio, es el sabor de la fruta y el sabor de las verduras. La fruta, lo que conocemos como ese alimento que comemos de postre (por lo general), tiene un sabor y características que permiten comerlo sin ninguna preparación adicional. Las veduras, incluidas las frutas que mencionaba antes, se sirven como acompañamiento del plato principal porque necesitan de una elaboración y destreza por parte del cocinero para que se puedan comer, y especialmente hacerlas sabrosas.

Además la esencia de las frutas comestibles es un sentido natural. Una planta diseña evolutivamente una fruta para que sea atractiva y de ese modo los animales se la coman y ayuden de ese modo a que las semillas se dispersen y puedan crecer nuevas plantas. Esas características atractivas son el color y en especial el sabor más dulce (por lo general) de las frutas.

Por el contrario están las verduras que como el propio nombre indica, deriva del color verde de la mayoría de estas. Su textura es más firme y el sabor varía de unas a otras desde suave hasta fuerte por lo que hay que cocinarlas.

Así que ya sabéis que para que las verduras nos gusten tanto como las frutas hay que cocinarlas muy bien y de forma sabrosa. Y cuidado, que muy bien no significa necesariamente mucho tiempo.