Hay momentos en los que la vida deja de sentirse lineal. Todo aquello que parecía estable comienza a moverse: las relaciones cambian, el cuerpo habla distinto, las pérdidas pesan más y las preguntas existenciales aparecen sin avisar.
Justo desde ese lugar emocional nace ‘La Vida Es’, la nueva película de Lorena Villarreal que convierte la crisis de la mediana edad en un retrato femenino profundamente humano, vulnerable y poderoso.

En una época donde el cine mexicano intenta abrir espacio a historias más honestas y menos idealizadas, la directora apuesta por una narrativa que abandona los filtros románticos para hablar de temas que pocas veces llegan a la pantalla con tanta sensibilidad: el duelo, la menopausia temprana, la presión social sobre las mujeres, la identidad y el miedo de sentir que el tiempo avanza demasiado rápido.
Después de recorrer festivales internacionales, la película llegará el próximo 21 de mayo a salas comerciales de todo México bajo la distribución de Tulip Pictures. La historia está protagonizada por Natalia Plascencia como ‘Nora’, Naian Norvind como ‘Ely’ y Paulina García como ‘Greta’.

‘Nora’ está a punto de cumplir 40 años y atraviesa una crisis emocional que la obliga a preguntarse cuál es el verdadero sentido de su vida. La muerte de su padre, quien falleció a la misma edad, se convierte en un espejo inevitable mientras intenta sostener una relación amorosa que comienza a fracturarse tras experimentar un trío que desata emociones inesperadas.
Pero más allá de la trama, la esencia de ‘La Vida Es’ está en todo aquello que se atreve a decir en voz alta. La película habla de mujeres cansadas de fingir que todo está bien, de emociones que durante años se han vivido en silencio y de esa sensación de llegar a cierta edad creyendo que deberíamos tener todas las respuestas, cuando en realidad seguimos intentando entender quiénes somos.
Durante una entrevista con Nueva Mujer, Lorena Villarreal confesó que gran parte de la película nació desde experiencias profundamente personales y emociones que ella misma atravesaba mientras escribía la historia.
“Hay muchísimo de mí en la película, en las mujeres… yo creo que me repartí en todos los personajes, incluso en los hombres”, expresó la directora.
La cineasta también explicó que el proceso creativo fue creciendo emocionalmente gracias a las experiencias compartidas por todas las personas involucradas en la película, convirtiendo la historia en algo mucho más colectivo y humano.

“No paramos de descubrir e insertar en la historia elementos o inspiración de gente cercana al proyecto. Uno introduce cosas de uno en donde ve que encaja y quizás es solo una pieza de muchas que terminan construyendo al personaje final”.
Para Villarreal, escribir esta película también significó mirarse a sí misma, cuestionarse y explorar esos momentos de transformación que inevitablemente llegan a la vida adulta.
“Hay mucho de mí, de la misma introspección que yo estaba viviendo en ese momento de mi vida cuando empecé a trabajar en el proyecto”.
Y es que uno de los grandes temas de la cinta es precisamente esa crisis silenciosa que muchas personas viven al llegar a cierta edad, cuando las expectativas sociales chocan con la realidad emocional.
“Quería explorar este cambio de vida… hay gente a la que le llega a los 30 y hay gente a la que le llega a los 40, pero a todos nos llega”.
La película también abraza temas profundamente dolorosos como la pérdida, el miedo y la fragilidad humana, recordando que crecer no siempre se trata de estabilidad, sino muchas veces de aprender a sobrevivir emocionalmente.
“Estamos hablando de enfrentar una pérdida, enfrentar la enfermedad, entender que la vida y la muerte así funcionan, que es el ciclo de la vida”.
Uno de los aspectos más valientes de ‘La Vida Es’, es la forma en la que aborda la menopausia prematura, un tema del que pocas veces se habla abiertamente y que sigue rodeado de prejuicios, silencios y desinformación.
“En México todavía nos da pena hablar de la menopausia, de los temas hormonales. Todos los temas relacionados con mujeres se ven como tabú”, reflexionó Lorena Villarreal.
La directora dejó claro que una de sus principales intenciones era abrir conversaciones necesarias y romper con la vergüenza que históricamente ha rodeado las experiencias femeninas.
“Yo quería que habláramos abiertamente de todos los temas que nos impactan o que tienen relevancia. Que no sintamos vergüenza por estas cosas”.
Por su parte, Naian Norvind explicó que ‘Ely’ representa a muchas mujeres que intentan entenderse a sí mismas mientras atraviesan cambios físicos, emocionales y existenciales que pocas veces encuentran espacio en el cine.
“Ely está en una encrucijada con respecto a muchos temas de su vida. Desde si quiere estar en pareja o sola, dónde quiere vivir, qué quiere hacer de su vida y qué tanto fomentar la lealtad hacia una misma”.
La actriz también reflexionó sobre lo incómodo que sigue siendo para la sociedad hablar del cuerpo femenino y de procesos naturales que todavía se viven desde el silencio.
“Todavía es incómodo para la sociedad escuchar estas cosas. Son temas de los que no se habla”.
Y en una de las declaraciones más poderosas de toda la conversación, Naian Norvind puso sobre la mesa la enorme desigualdad que existe alrededor de la investigación y visibilización de la salud femenina.
“Hay más estudios sobre la calvicie en los hombres que sobre la endometriosis”.
A pesar de tocar temas emocionalmente complejos, la película también encuentra momentos de ligereza y humor. Para Lorena Villarreal, la risa se convierte en una herramienta para conectar con el público desde un lugar más humano y menos solemne.
“Con el humor y la comedia es más fácil abordar temas profundos; podemos divertirnos con ellos en vez de verlos solamente como algo pesado”.
La directora también quiso mostrar mujeres que toman decisiones, que se equivocan, que sienten miedo, pero que siguen avanzando incluso cuando todo parece incierto.
“Me gusta ver a las mujeres empoderadas, tomando acción en todos los sentidos: financiero, familiar, profesional y personal”.
Y quizá la frase que mejor resume el corazón emocional de la película llega al final, como un recordatorio urgente sobre lo rápido que pasa el tiempo y lo importante que es abrazar la vida incluso en medio del caos.
“Aprovechen la vida porque se va rápido, y la vida es para vivirla”.
Porque al final, ‘La Vida Es’ no intenta hablar de mujeres perfectas. Habla de mujeres reales, heridas, fuertes, confundidas, luminosas y profundamente humanas que siguen buscando su lugar en el mundo mientras aprenden, poco a poco, a abrazar todas las versiones de sí mismas.

