Durante décadas, el mundo recordó a Marilyn Monroe por su vestido blanco, su voz suave y su imagen de estrella inalcanzable. Sin embargo, en 2026, una nueva publicación vuelve a poner el foco en algo mucho más poderoso: su propia voz.
El libro Marilyn: The Lost Photographs, The Last Interview rescata la entrevista completa que concedió semanas antes de morir y cientos de fotografías inéditas tomadas en su casa de Los Ángeles por el fotógrafo Allan Grant, revelando a una mujer mucho más compleja que el mito que Hollywood construyó.

La conversación fue realizada en 1962 por Richard Meryman, editor de Life Magazine, quien pasó varias horas con Marilyn en una charla originalmente pensada para hablar sobre la fama, pero que terminó convirtiéndose en una confesión profunda sobre su infancia, sus inseguridades, su carrera y su deseo de ser comprendida.
Lo curioso es que solo una pequeña parte fue publicada en ese momento; el resto permaneció guardado durante más de seis décadas, hasta ahora, pues el libro ya se vende con este material inédito.
“La mayoría de la gente realmente no me conoce”
Una de las frases más impactantes de aquella entrevista sigue resonando hoy: “Most people really don’t know me” (“La mayoría de la gente realmente no me conoce”). Con esa frase, Marilyn dejaba claro que detrás del personaje de rubia sensual había una mujer cansada de ser observada, pero no comprendida. También expresó su incomodidad con la etiqueta de símbolo sexual y explicó que ser vista como un objeto era algo que rechazaba profundamente.
Para muchas mujeres, esa reflexión sigue vigente. Marilyn hablaba de la presión de encajar en una imagen impuesta, de la dificultad de ser tomada en serio y del peso de que otros definieran quién debía ser. En plena industria de Hollywood, luchaba por ser reconocida como actriz y no solamente como una figura glamorosa frente a las cámaras.

La niña que soñaba con actuar
Antes de ser Marilyn, fue Norma Jeane Baker. En la entrevista recordó una infancia marcada por hogares de acogida, inestabilidad emocional y soledad. Contó que desde pequeña pasaba largas horas en el cine y que, a los cinco años, decidió que quería ser actriz.
También habló de su deseo de tener una vida sencilla y una familia feliz, algo que muchas veces sintió lejano pese a la fama. Sus palabras muestran a una mujer que no soñaba únicamente con el éxito, sino con estabilidad emocional, afecto real y tranquilidad. Una búsqueda profundamente humana que sigue conectando con millones de lectoras en todo el mundo.
El peso de la fama y la necesidad de ser libre
Marilyn comparó la fama con el caviar, es algo bueno, pero no todos los días, reflejando lo que pensaba de ser una persona tan reconocida. Sabía que la fama le había abierto puertas, pero también le había quitado libertad, privacidad y, muchas veces, paz mental.
Incluso recordó su icónica presentación de “Happy Birthday, Mr. President” para John F. Kennedy. Lejos del escándalo que durante años rodeó ese momento, Marilyn contó que estaba nerviosa y decidió subir al escenario pensando que cantaría esa canción, aunque fuera lo último que hiciera. Más que provocación, fue una prueba de valentía frente al miedo.

El libro que devuelve a Marilyn su propia historia
El nuevo libro no solo recupera palabras, también devuelve contexto. Las fotografías de Allan Grant muestran a una Marilyn relajada, riendo, maquillándose y viviendo lejos del personaje público. No aparece la diva perfecta, sino una mujer real, brillante y sensible.
A punto de cumplirse 100 años de su nacimiento, Marilyn Monroe vuelve a hablar en primera persona, porque después de décadas de titulares escritos sobre ella, finalmente es ella quien cuenta quién fue.
