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Los dos hemisferios de Lucca: la película que muestra la realidad de criar a un hijo con discapacidad

La película basada en la historia de Bárbara Anderson muestra cómo la discapacidad transforma la familia y la vida cotidiana, especialmente para las madres.

Bárbara Anderson
Bárbara Anderson Ig / @ba_anderson

Ser mamá nunca ha sido una tarea sencilla. Implica desvelos, miedos, decisiones difíciles y una entrega emocional constante. Pero cuando esa maternidad llega acompañada de un diagnóstico de discapacidad, el mundo entero cambia de forma radical, desde los horarios, los trabajos, los viajes, la economía familiar, la manera de dormir e incluso algo tan cotidiano como ir al cine o tomar transporte público.

Eso es justamente lo que pone sobre la mesa Los dos hemisferios de Lucca, la película de Netflix basada en la historia real de la periodista y activista Bárbara Anderson, quien convirtió su experiencia personal en una conversación urgente sobre discapacidad, maternidad y luchas invisibles.

La cinta, dirigida por Mariana Chenillo y protagonizada por Bárbara Mori, cuenta la historia de Lucca, un niño con parálisis cerebral, y de su madre, una mujer que se niega a aceptar que no hay nada más por hacer. Cuando los diagnósticos médicos parecen cerrarle todas las puertas, Bárbara decide llevar a toda su familia hasta India para buscar una alternativa que pueda mejorar la calidad de vida de su hijo. Pero la película no habla solamente de un viaje. Habla de todo lo que ocurre antes.

La realidad de la maternidad

En entrevistas con medios como El País e Infobae, Bárbara Anderson ha insistido en que su historia no busca presentar a una madre heroína, sino a una mujer real, una que se cansa, se frustra, pero también es amorosa y profundamente humana.


La maternidad de un hijo con discapacidad no llega con manuales. Llega con hospitales, terapias, incertidumbre, culpa y una enorme carga mental que muchas veces recae casi por completo sobre las madres. Lo cierto es que no se trata solo de cuidar a un hijo, sino de defender constantemente su derecho a existir con dignidad.

Película "Los dos hemisferios de Lucca"
Película "Los dos hemisferios de Lucca" Captura de pantalla / Netflix Latinoamérica

Bárbara ha explicado que muchas mujeres dejan trabajos, frenan proyectos personales o reorganizan toda su vida alrededor del cuidado. Se trata de una decisión en la que es difícil no desaparecer como individuo, sino porque el sistema no está diseñado para acompañarlas. Las escuelas excluyen, los seguros rechazan tratamientos, los espacios públicos no siempre son accesibles y hasta conseguir transporte puede convertirse en una batalla.

Cuando toda la familia aprende a vivir distinto

La discapacidad no transforma solo a una persona porque es una realidad que atraviesa a toda la familia. En el caso de Lucca, la rutina dejó de parecerse a la de cualquier hogar tradicional. Dormir dejó de ser simple, viajar requería planeación extrema, trabajar significaba negociar flexibilidad y salir al cine podía convertirse en algo imposible de vivir.

También estaba Bruno, el hermano menor, quien creció entendiendo que la familia debía reorganizarse constantemente.

Ese es uno de los grandes aciertos de la película, mostrar que la discapacidad no es un tema individual, sino una experiencia colectiva. Como señaló Bárbara en distintas entrevistas, muchas familias viven una “soledad silenciosa”, porque el mundo sigue avanzando mientras ellas intentan resolver lo básico como el acceso a espacios, salud, educación e inclusión.

Película "Los dos hemisferios de Lucca"
Película "Los dos hemisferios de Lucca" Captura de pantalla / Netflix Latinoamérica

Un Día de la Madre que también debe mirar esta realidad

A pocos días del Día de la Madre, esta historia se vuelve aún más poderosa porque celebrar la maternidad también significa reconocer diversos tipos de maternidades, sobre todo si son poco visibilizadas.

Las madres cuidadoras sostienen hogares enteros mientras cargan con emociones, trámites, diagnósticos y luchas que pocas personas ven. Los dos hemisferios de Lucca recuerda justamente eso, que amar también es insistir, reclamar derechos, adaptarse y seguir adelante incluso cuando el cansancio parece ganar. Es una película sobre la dignidad que pone sobre la mesa la necesidad de seguir trabajando por un mundo más inclusivo.

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