Desde Morona Santiago hasta uno de los festivales de cine más importantes de América Latina, Nunkui se ha convertido en una de las películas ecuatorianas más comentadas de 2026. La cinta, dirigida por Verenice Benítez, producida por Isabela Parra y protagonizada por Sana Maiche junto a Domingo Ankuash, no solo representa un logro cinematográfico, sino también una poderosa declaración cultural sobre identidad, memoria y resistencia.
Inspirada en la cosmovisión shuar, la película está inspirada en el espíritu femenino de la tierra, la fertilidad y la abundancia dentro de esta nacionalidad amazónica. La historia sigue a una adolescente que atraviesa su despertar personal y espiritual mientras enfrenta, junto a su comunidad, las amenazas de la explotación minera.
Lejos de ser una ficción convencional, la propuesta conecta el crecimiento personal de su protagonista con la defensa del territorio ancestral, en una narrativa “coming of age” que hace referencia al crecimiento emocional y psicológico de la protagonista.
Guadalajara abrió las puertas del reconocimiento internacional
El estreno mundial de Nunkui se realizó el 21 de abril de 2026 en el 41 Festival Internacional de Cine de Guadalajara (FICG), donde compitió en la categoría de Largometraje Iberoamericano de Ficción, una de las secciones más relevantes del certamen.
Aunque el premio principal fue para otra producción, Nunkui obtuvo una Mención Honorífica, reconocimiento que fue celebrado tanto por el equipo como por la comunidad shuar.
Desde la cuenta oficial de la película, el equipo compartió que este reconocimiento representa “Es un reconocimiento al pueblo Shuar y su lucha frente a los abusos de la explotación minera”, además de un impulso para el cine ecuatoriano independiente.
El jurado destacó especialmente la valentía de la propuesta y su construcción colectiva con la comunidad local. Según su veredicto, la cinta aborda una realidad marcada por la violencia histórica hacia los pueblos originarios y la amenaza de compañías mineras transnacionales, al tiempo que honra la perseverancia del movimiento de resistencia shuar.
Además, la película forma parte de una coproducción entre Ecuador, Chile y Alemania, fortaleciendo su alcance fuera del país y abriendo nuevas oportunidades para el cine indígena latinoamericano.
Una película construida desde el territorio
Uno de los aspectos más valiosos de Nunkui es que fue filmada íntegramente en territorio shuar, específicamente en la comunidad de Kuamar, en Morona Santiago, y está hablada tanto en castellano como en shuar chicham.
La directora Verenice Benítez ha contado que el proyecto comenzó en 2011, tras un proceso de investigación junto al líder shuar Domingo Ankuash. Ese trabajo derivó también en la creación de Etsa Nantu, un espacio comunitario de formación audiovisual que permitió construir la película desde la propia experiencia del territorio.

La protagonista, Sana Maiche, debuta en el cine junto a gran parte de un elenco conformado por habitantes de la comunidad, lo que refuerza la autenticidad de la historia y su vínculo con la realidad que retrata.
También llega a las pantallas ecuatorianas
Mientras continúa su recorrido en festivales, Nunkui ya tiene una importante proyección en Ecuador. La Sala Sur de FLACSO Ecuador anunció una función inaugural este 6 de mayo a las 19h00, acompañada por un concierto de apertura de Shiram Nua por SUA.
Más allá de premios y festivales, Nunkui se consolida como una obra que pone en pantalla una verdad profunda, el cine también puede ser territorio, memoria y resistencia.
