Mientras las escalinatas del Museo Metropolitano de Arte de Nueva York se llenan de destellos y diseños vanguardistas este lunes 4 de mayo, la atmósfera que rodea a la Met Gala 2026 es, posiblemente, la más tensa en décadas. Lo que tradicionalmente es un despliegue de opulencia y creatividad, este año se ha convertido en un campo de batalla ideológico que ha llevado a varias celebridades de primera línea a declinar su invitación.
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El foco de la discordia tiene un nombre propio: Jeff Bezos. El fundador de Amazon y su esposa, Lauren Sánchez, no solo figuran como patrocinadores principales con una donación que oscila entre los 10 y 20 millones de dólares, sino que también ejercen como directores honorarios. Esta alianza ha generado un rechazo inmediato en sectores que cuestionan las prácticas laborales de la compañía y su impacto social.
Fuentes cercanas a la industria confirman que este “vínculo corporativo” ha sido el motivo por el cual figuras como Zendaya, una de las favoritas históricas del evento, y la icónica Meryl Streep, quien rechazó un puesto como coanfitriona, han decidido no asistir. Incluso la esfera política ha marcado distancia: por primera vez en años, el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, anunció que no participaría, rompiendo una tradición de décadas.
“Fashion Is Art”: Un tema bajo la sombra de la protesta
Bajo la temática “Costume Art” y el código de vestimenta “Fashion Is Art”, la gala busca celebrar el cuerpo vestido como una obra de arte. Sin embargo, afuera del museo, la realidad es distinta. Grupos activistas han inundado la ciudad con carteles de “Boycott the Bezos Met Gala”, y la seguridad se ha reforzado a niveles sin precedentes, con perímetros de exclusión y equipos tácticos que los medios locales han comparado con una “zona de guerra”.
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Los críticos argumentan que la gala ha pasado de ser un evento benéfico para el Costume Institute a convertirse en una plataforma de “lavado de imagen” para las grandes fortunas tecnológicas. Mientras Beyoncé, Nicole Kidman y Venus Williams lideran la lista de anfitrionas que sí aceptaron el reto de desfilar, la conversación en redes sociales no se centra solo en quién lleva el mejor vestido, sino en el costo ético de la gala.
La Met Gala 2026 marca un punto de inflexión. El evento, que en 2025 recaudó la cifra récord de 31 millones de dólares, enfrenta ahora el desafío de mantener su relevancia cultural frente a una audiencia —y una élite de Hollywood— que parece cada vez más incómoda con la exhibición de riqueza extrema vinculada a intereses corporativos polémicos.
