La separación de Shakira y Gerard Piqué no solo dominó los titulares por sus dardos musicales, sino que ha dejado una estela de cifras astronómicas que hoy, en pleno 2026, siguen pasando factura. Lo que comenzó como un distanciamiento personal se convirtió en un terremoto financiero y legal que ha movilizado más de 100 millones de euros.
El dilema de las propiedades en Barcelona
Uno de los puntos más críticos fue la gestión del patrimonio inmobiliario en España. Según reportes de Shows de Telemundo, el conflicto central giró en torno a un complejo de viviendas de lujo valorado inicialmente en 15 millones de euros.
Durante más de dos años, la expareja no logró concretar la venta por ese valor. Fue recién en 2025 cuando se logró vender una de las residencias por una cifra superior a los 3 millones de euros. Sin embargo, el resto de las propiedades continúan sin resolverse, acumulando gastos de mantenimiento que ambos deben gestionar.

El duro golpe fiscal: 120 millones en juego
Sin duda, el aspecto más oneroso de esta etapa fue el enfrentamiento de la cantante con la Hacienda española. Su defensa legal, encabezada por Pau Molins, reveló que el proceso le costó a Shakira un total de 120 millones de euros, sumando el pago de impuestos atrasados y multas millonarias.
Aunque la artista asumió la responsabilidad económica, la sombra de los problemas fiscales no se ha disipado del todo en el entorno de la expareja, ya que Piqué también enfrenta actualmente cuestionamientos por parte de las autoridades tributarias en España.

Acuerdos de custodia y logística en Miami
En diciembre de 2022, se selló el convenio que permitió a la barranquillera mudarse a Miami con sus hijos.
Más allá de lo emocional, este acuerdo tuvo una cláusula económica clara: Gerard Piqué debe asumir los costos de todos sus traslados internacionales para visitar a los menores. El abogado del exfutbolista, Ramón Tamborero, subrayó que el bienestar de los niños fue el eje, pero el impacto logístico y financiero es permanente.

