La cocina más famosa del país vive uno de sus momentos más intensos. El nuevo capítulo marcó un antes y un después en MasterChef Celebrity Ecuador, con la última “Caja Misteriosa” antes de las semifinales, un reto que no solo puso a prueba la técnica de los participantes, sino también su capacidad de reinventarse bajo presión.
Con el Top 5 consolidado, cada plato dejó de ser solo una preparación culinaria para convertirse en una declaración de sus intenciones de quedarse en la competencia. La emoción se sintió desde el primer minuto, en una noche cargada de expectativa, nervios y mucha creatividad.

Una masterclass que elevó el nivel
Antes de enfrentarse al reto, los participantes recibieron una valiosa lección del chef guayaquileño Juan Camilo Samán, reconocido por su propuesta gastronómica que fusiona sabores ecuatorianos con técnicas japonesas.
Durante la masterclass, el chef enseñó el tratamiento del huayaipe, un pescado emblemático del país, destacando la importancia del equilibrio entre técnica, producto y respeto por los ingredientes. Este espacio no solo sirvió como aprendizaje, sino también como inspiración para los retos que vendrían, demostrando que la cocina es tanto conocimiento como emoción.

Creatividad al límite: platos que cuentan historias
Uno a uno, los participantes desfilaron con propuestas que reflejaban no solo técnica, sino identidad. Andy Suzuki apostó por un bizcocho de banano con flan y ganache de chocolate; El Jose presentó una combinación de chocolate, pistacho y especias; mientras que Mara Topic sorprendió con un delicado equilibrio entre quesillo, uvilla y mora.
Por su parte, Josh Paredes ofreció una propuesta arriesgada con un sánduche dulce de bizcocho madeleine, lleno de contrastes. Cada plato era más que una receta: era una historia servida en el plato, un intento por conquistar no solo el paladar, sino la emoción del jurado.
El plato que marcó la diferencia
Pero en la cocina más famosa del país, solo uno puede destacar por encima del resto. Y esa noche, quien logró conquistar al jurado fue Frickson Erazo.
El exfutbolista presentó “TikiTaka”, un postre dedicado a su madre, con sabores intensos y una ejecución impecable, que no recibió críticas negativas. Frickson presentó un bizcocho de dátiles acompañado de crema chantilly, tierra de almendras y una salsa de panela con un toque picante.

Su victoria no solo le dio reconocimiento, sino una ventaja estratégica crucial de cara al siguiente reto, donde se definirá quién sube al balcón y asegura su lugar en la semifinal.
Rumbo a la semifinal
Con la gran final prevista para la tercera semana de abril de 2026, la competencia entra en su fase más emocionante. La última Caja Misteriosa no fue solo un reto más, sino un punto de inflexión que definirá el camino de los semifinalistas.
La pregunta queda en el aire: ¿quién logrará conquistar el paladar del jurado y llegar a la gran final? La respuesta está cada vez más cerca, en una competencia donde la pasión, la disciplina y el talento son los ingredientes principales.
