La misión Artemis II ya está haciendo historia incluso antes de llegar a la Luna.
Esta vez no solo se trata de avances en exploración espacial, sino también de tecnología cotidiana: por primera vez, astronautas utilizan teléfonos inteligentes —y se trata del iPhone 17 Pro Max— durante la misión oficial de la NASA.
Este hecho marca un cambio significativo en los protocolos de la agencia espacial, que hasta ahora había restringido el uso de dispositivos personales en el espacio.

Así usan los astronautas el iPhone en el espacio
Durante las primeras horas del vuelo, una cámara en la cabina de la nave Orion captó una escena poco habitual: un iPhone 17 Pro Max flotando en microgravedad.
El dispositivo fue pasado de Jeremy Hansen a Christina Koch, mientras Reid Wiseman y Victor Glover observaban el momento.

Cada uno de los tripulantes recibió un iPhone durante la cuarentena previa al lanzamiento, iniciada en marzo. Sin embargo, estos dispositivos no funcionan como en la Tierra.
La NASA aclaró que los teléfonos no pueden conectarse a internet ni utilizar Bluetooth. Su uso está limitado principalmente a la captura de fotos y videos, tanto dentro como fuera de la nave.
Imágenes inéditas desde la cápsula Orion
Gracias a estos dispositivos, los astronautas ya han comenzado a documentar momentos únicos de la misión.
Christina Koch y Jeremy Hansen han capturado imágenes del exterior de la nave, incluyendo la etapa superior del cohete que los llevó fuera de la atmósfera terrestre.
También han registrado maniobras clave, como el desplazamiento de la cápsula alrededor del cohete, en preparación para futuras operaciones de acoplamiento con módulos lunares.
La decisión de incorporar smartphones responde al interés de la NASA por ofrecer herramientas más modernas y accesibles para registrar la experiencia.
“Estamos dando a nuestras tripulaciones las herramientas para capturar momentos especiales para sus familias y compartir imágenes y videos inspiradores con el mundo”, afirmó Jared Isaacman, administrador de la NASA.
Un proceso riguroso para llevar un iPhone al espacio
Aunque pueda parecer simple, llevar un teléfono al espacio implica un proceso complejo. La NASA debe certificar cualquier equipo que viaje en una misión tripulada a través de cuatro fases: evaluación de seguridad, identificación de riesgos, mitigación y pruebas finales.
En condiciones de microgravedad, elementos como el cristal de un teléfono pueden representar un peligro si se rompen, ya que los fragmentos podrían flotar dentro de la nave.
Para evitar riesgos, los dispositivos fueron adaptados con medidas especiales, como el uso de velcro para fijarlos a superficies y evitar que floten sin control.
Incluso, antes del despegue, algunos fueron guardados en los trajes espaciales de los astronautas.
Apple no participó directamente en el proceso de certificación, aunque reconoció que esta es la primera vez que uno de sus dispositivos recibe autorización para uso extendido más allá de la órbita terrestre.
Tecnología a bordo: más allá del iPhone
Además de los iPhone 17 Pro Max, la cápsula Orion cuenta con otros equipos de registro visual.
Entre ellos se incluyen dos cámaras Nikon D5 y cuatro GoPro Hero 11, que permiten capturar imágenes desde distintos ángulos y condiciones.
Sin embargo, la inclusión de smartphones representa un paso más hacia la integración de tecnología cotidiana en la exploración espacial.
Aunque ya se habían utilizado teléfonos en misiones privadas como Inspiration4 de SpaceX en 2021, esta es la primera vez que la NASA aprueba oficialmente su uso en una misión lunar tripulada.
Con Artemis 2, la agencia no solo avanza hacia el regreso del ser humano a la Luna, sino que también abre la puerta a una nueva era donde la tecnología del día a día forma parte de la historia espacial.
