La paz en la familia de la icónica Maribel Guardia ha saltado por los aires. En un giro dramático que ha encendido las redes sociales, la actriz ha roto el silencio para denunciar lo que considera una “trampa” legal en el proceso sucesorio de su hijo, Julián Figueroa.
El escándalo estalló tras revelarse un peritaje realizado bajo “total hermetismo” que pone en duda la autenticidad de la firma del notario en el testamento del cantante.
Denuncian peritaje “amañado” en la herencia de Julián Figueroa; Maribel Guardia no se queda callada
Guardia no se guardó nada y reveló que este procedimiento se llevó a cabo de manera opaca: “Nosotros no somos parte en dicho proceso y se realizó con ‘total hermetismo’, solo participó la parte actora”, sentenció la costarricense. Según el comunicado de la actriz, este peritaje es apenas una opinión técnica que, sospechosamente, no permitió espacio para una opinión en contrario, dejando en el aire la validez de la última voluntad de Julián.
¿Guerra por el Rancho Las Palmas? Detrás de esta batalla judicial parece esconderse un botín muy codiciado: el Rancho Las Palmas. Marco Chacón, esposo de Maribel, ya había encendido las alarmas al señalar que Imelda Tuñón, viuda de Julián, presuntamente intentó quedarse con dicha propiedad desde que buscó el divorcio. Mientras Imelda sostiene firmemente que su esposo no dejó testamento y ha impugnado los documentos presentados, Maribel asegura que la voluntad de su hijo fue clara: proteger el futuro de su pequeño nieto, José Julián.
“Todo lo que era de Julián es del niño... yo gracias a Dios no necesito nada porque he trabajado mucho”, declaró tajante Maribel, lanzando un dardo directo a quienes cuestionan el documento. Por su parte, Imelda, quien inicialmente rechazó ser albacea, ahora se encuentra en el ojo del huracán por este polémico peritaje. La guerra por la herencia Figueroa apenas comienza y amenaza con fracturar para siempre lo que quedaba de la unión familiar tras la tragedia.
