La mañana después de que el Zócalo vibrara con una de las noches más multitudinarias en la historia reciente de la capital, la presidenta Claudia Sheinbaum sorprendió al hablar con sonrisa discreta y tono relajado, del concierto gratuito que ofreció Shakira el 1 de marzo de 2026.
De acuerdo con la cifra oficial confirmada por la presidenta, el concierto reunió a “400 mil personas, exactamente”. El dato coloca a la intérprete colombiana en la cima de los eventos con mayor asistencia en el Zócalo capitalino, superando registros históricos como los de Los Fabulosos Cadillacs en 2023, Grupo Firme en 2022 y Paul McCartney en 2012.
La multitud no solo ocupó la plancha principal. Según lo informado tras el evento, la asistencia se extendió hacia la Alameda Central y alcanzó incluso el Monumento a la Revolución, configurando una postal pocas veces vista en el Centro Histórico.

Para Sheinbaum, más allá de los números, el concierto evidenció algo fundamental: “Muy querida Shakira por las familias mexicanas”. El énfasis en el ambiente familiar fue constante. La mandataria destacó la presencia de niñas, niños, padres y abuelos coreando juntos cada canción, en un entorno que describió como ordenado y entusiasta.
Así vivió Claudia Sheinbaum el concierto de Shakira en el Zócalo
Lejos de cualquier formalismo rígido, abrió la conversación con una pregunta que rompió el hielo: “¿Qué tal el concierto de ayer?”. A partir de ahí, la mandataria compartió cómo vivió el espectáculo desde su departamento en el Palacio Nacional, justo frente a la Plaza de la Constitución.
“Estaba así, en la ventanita. Yo estuve viendo la transmisión también. Muy bonito, la verdad. ¿Yo? ¿Lo vi completo? No, no lo vi completo. Vi un pedazo de la transmisión. Claro que desde aquí se oía todo. Y luego un ratito ahí desde la ventana y para que nadie me viera escondidita yo. No, no, no llegué a tanto. Pero la verdad muy... la gente de primerisisísima, muchas familias”, relató entre risas.

La frase “en la ventanita escondidita yo” se volvió el guiño más comentado del día. Sin perder la compostura institucional, dejó claro que, aunque no estuvo entre la marea humana, sí fue parte de la experiencia colectiva que transformó el corazón de la ciudad en un escenario gigante.
400 mil personas y un nuevo récord en el Zócalo
Si hubo un instante que selló la noche, fue la interpretación de ‘Antología’. La emoción colectiva fue tal que, por momentos, la voz de la artista quedó opacada por el coro masivo de miles de asistentes. La explanada se iluminó de rojo gracias a las pulseras distribuidas entre el público, mientras un océano de celulares registraba el instante.
La balada noventera, convertida ya en himno generacional, reafirmó el vínculo emocional que la cantante mantiene con México desde hace décadas. No fue solo un concierto: fue una experiencia compartida que atravesó edades y recuerdos.

La noche del 1 de marzo marcó así un hito para la ciudad. Y aunque algunos imaginaron a la presidenta entre la multitud, ella misma aclaró el misterio con humor: no estuvo en primera fila, pero sí “desde arriba se oía todo”.
