Desde su primera temporada, ‘Bridgerton’ ha cautivado por sus vestuarios maravillosos. Que más allá de obedecer canónicamente a una época en particular (la Regencia), usa anacronismos (elementos de otras épocas) para construir un universo único. Las telas, los colores, las joyas, los accesorios. Las pelucas temáticas de la reina Carlota… la historia, que es fascinante contando las peripecias amorosas de cada hermano de la familia Bridgerton, también ha encandilado a millones por su vestuario.
Esta vez, en la temporada 4, está a cargo de John Glaser, quien no solo tenía que darle narrativa a Sophie Baek, la protagonista de una historia de Cenicienta que involucra al bohemio Benedict Bridgerton (Luke Thompson), sino también a otros personajes que están a su alrededor y crecen con sus historias propias. El carácter aterrador de la madrastra Araminta ( Katie Leung), severa, de negro, con sus hijas, también statement y con paletas pasteles, o el crecimiento de Hyacinth (Florence Hunt), que contrasta con su hermana Eloise (Claudia Jessie). Entre otros tantos.

Esta vez, el universo de la serie no deja de deslumbrar y de arrobar con piezas únicas y exquisitas. Es por eso que NUEVA MUJER COLOMBIA habló con el vestuarista y sus asistentes sobre algunos detalles claves en la producción.
-Al inicio de temporada, tenemos esta maravillosa fiesta de disfraces donde cada personaje evoca un ser mitológico o histórico. ¿Cómo fue elegir cada figurín para cada uno de ellos?
John Glaser: puedes creer que Eloise sea Juana de Arco, es su naturaleza. Todos creen en quiénes son. Violet Bridgerton es Titania, y refleja su romance de esta temporada y su carácter en esta historia. Lo mismo pasa con la señora Danbury con Zeus: es un ser fuerte que lucha con sus hermanos, e intentaban ver quién era el más poderoso. Todo es referente a eso.
-Sophie Baek ( Yerin Ha ) es Cenicienta. Claramente, en el libro de Julia Quinn ella aparece como ‘La Dama de Plata’, que es un vestido que tiene reminiscencias antiguas, pero en cuanto a los otros colores pasteles… ¿era una alegoría al cuento de hadas que todos conocemos?
JG: hay que recordar que la gente que se emparenta con los Bridgerton comienza a tener referencias de ello en el vestido. El color de la familia es el azul, y por eso lo usa. Ahora bien, usa la ropa que usó Daphne se ve en ella, porque son sus vestidos viejos.

Ahora, el vestido plateado no es suyo, tampoco. No hemos visto una identidad fuerte a través de su ropa, siempre ha sido dictada por la estación y su trabajo.
Por otro lado, ya el vestido plata estaba escrito, por lo que usamos algo muy brillante que se reflejara en la luz y a su alrededor. Tampoco queríamos un vestido estereotípico de Cenicienta. Originalmente era un vestido del ático, de su abuela, basado en la Regencia Antigua, no muy lejano de las siluetas que estábamos usando. Pero lo queríamos diferente. Real.

-¿Cómo mostraron a través del traje la evolución de los personajes en esta temporada y cuáles fueron los detalles más importantes para mostrar?
JG: uno de los personajes más importantes es Lady Bridgerton (Ruth Gemmell). Ella esta encontrando el amor de nuevo, así queríamos hacerla más suave, romántica, sexy. Combinamos eso orgánicamente con las formas antiguas que usaba, y modificamos un poco su peinado, fue muy divertido desarrollar su personaje.
Así, mostramos cómo descubrió su propio estilo. El departamento de peluquería hizo lo propio con su pelo, lo mismo el maquillaje. Ella se fue encontrando, en una evolución muy bonita.
¿Cómo jugaron con la moda de los hombres en una época como la de la Regencia?
JG: esa época fue el pico de la moda masculina. Por eso jugamos con todos los colores y texturas posibles. En lo único que nos restringimos fue en la máscara negra de Benedict.

Aparte de eso, todo es muy colorido dentro de la simplicidad aparente de las siluetas. Y así intentamos obtener tanto color como sea posible.
