La cocina de MasterChef Celebrity Ecuador se transformó en un escenario de alta tensión donde la estrategia y los sentimientos chocaron de frente. En una noche marcada por el lujo de la langosta, la despedida de Ana Paula Buljubasich dejó un nudo en la garganta de sus compañeros y de toda la audiencia. Fue una gala donde la amistad se puso a prueba y la vulnerabilidad se hizo presente en cada plato.

La jugada maestra y arriesgada de Bastián
Todo comenzó con el poder del Pin del Chef en manos de Bastián Napolitano. Con la autoridad de cambiar el rumbo del juego, decidió “bajar” a dos cocineros al reto de eliminación. El primero fue Beber Espinoza, a quien Bastián tenía en la mira tras haber sido perjudicado por él en un reto previo. Pero la verdadera sorpresa, esa que dejó a todos boquiabiertos, fue cuando llamó a Erika Russo.
La decisión fue un shock total, pues Erika es considerada su mejor amiga dentro de las cocinas. Mientras el resto del balcón no podía creerlo, Bastián explicó su lógica, él confiaba ciegamente en el talento de Erika y sabía que ella tenía la garra necesaria para salvarse. Sin embargo, los nervios le jugaron una mala pasada a la estrategia, y Bastián no pudo ocultar su angustia al ver que su amiga realmente estaba sufriendo frente a los fogones.

El plato que enfrentó a la ansiedad
Uno de los momentos más profundos de la noche fue la participación de “El Jose”. El creador de contenido abrió su corazón para hablar sobre su salud mental, ya que como contó, hace dos años fue diagnosticado con trastorno de pánico. Reveló que, bajo recomendación de su psicóloga para enfrentar sus miedos, decidió bautizar a su ansiedad como “Ana”, en esta ocasión, le puso el mismo nombre a su plato.
Cocinar bajo esa presión no fue fácil, El Jose describió lo difícil que fue mantener el enfoque mientras lidiaba con sus emociones, pero su valentía al visibilizar este tema fue aplaudida por todos. Así quedó claro que el reto no era solo cocinar langosta, sino también dominar a sus propios demonios internos.
Una difícil y amarga despedida
A pesar de ser bajado del balcón, Beber logró salvarse con un plato sólido, recibiendo respaldo del Chef Jorge Rausch, quien con su estilo directo soltó: “Pueden seguir bajándolo todo lo que quieran, bien jugado”.

En el otro extremo, la zona de riesgo estuvo conformada por Erika Russo y Ana Paula Buljubasich. Al final, los jueces señalaron que el plato de Ana Paula estaba incompleto, un error que en esta etapa de la competencia es imperdonable. Previamente, la competidora se desmoronó cuando por accidente se le cayó la tapa del sifón en el plato, faltando segundos para que se termine el tiempo del reto.
La salida de Ana Paula no fue solo una eliminación técnica; fue la partida de una luz constante en el programa. Entre abrazos, lágrimas de sus colegas y una emotiva despedida, la artista dejó el delantal negro en su estación.
