La noche de este martes 24 de febrero, la cantante ecuatoriana Brenda regresó al emblemático escenario del Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar 2026 en Chile para su segunda presentación en la Competencia Folclórica del certamen, despertando nuevamente el entusiasmo de miles de espectadores tras una primera actuación que ya había marcado corazones.
Con una energía vibrante y una propuesta cargada de raíces, Brenda subió al escenario de la Quinta Vergara, el histórico anfiteatro donde cada febrero la música latina vive sus noches más mágicas. Su presentación, al igual que la primera, estuvo cimentada en una puesta escénica que celebró la diversidad cultural ecuatoriana, fusionando ritmos tradicionales con una estética contemporánea que contagia alegría y emoción.
Un puntaje que no define una emoción
Después de una primera noche, el domingo 22 de febrero, en la que obtuvo 5.9 puntos de parte del jurado y el público digital, y que desencadenó muestras de apoyo del público presente en el anfiteatro, la expectativa estaba al máximo para esta segunda salida al escenario.
Sin embargo, en esta tercera jornada de competencia, el jurado le otorgó un puntaje de 5.7 sobre 7, dos décimas menos que en su primera intervención. Aunque algunos esperaban un alza, lo que se vivió fue una mezcla intensa de emociones: aplausos de pie, apoyo incondicional de seguidores y una ovación que recordó al jurado que el “monstruo” de la Quinta Vergara —como se le conoce al público más apasionado— estaba con ella, a pesar de las cifras.
La reflexión de Brenda tras su actuación
Tras finalizar su presentación, Brenda conectó directamente con sus seguidores a través de un Instagram Live en el que se mostró profundamente emocionada. Con una sonrisa sincera y un corazón lleno de gratitud, contó que al principio sintió tristeza por la calificación, porque sabía que lo había dado todo en el escenario; sin embargo, recordó a la Brenda de cinco años que cantaba frente a un espejo con la ilusión de ser artista, y en ese momento supo que ya había ganado algo enorme: la oportunidad de cantar frente a miles de personas y de representar a su país en uno de los escenarios más emblemáticos de América Latina.
En ese mismo live, la artista saludó a sus seguidores con alegría, agradeció cada mensaje, cada voto y cada grito de apoyo que recibió en Chile y en Ecuador. Contó que muchas personas en Viña le dijeron que les encantó su música y que, en su opinión, ella merecía mejores notas. Fue un momento íntimo y emotivo, en el que Brenda abrió las puertas de sus camerinos, presentó a algunos miembros de su equipo y compartió risas con quienes la acompañan en esta aventura musical.
Un adelanto que enamora
Antes de despedirse de su audiencia en ese en vivo, Brenda reveló una noticia que llenó de ilusión a sus fanáticos: hoy también volverá a subir al escenario de Viña del Mar para participar en un homenaje especial, aunque no dio más detalles, prometiendo que será una sorpresa para todos.
Pero quizá el momento más emocionante para sus seguidores fue cuando, junto a sus dos músicos, interpretó en exclusiva un fragmento de una de las canciones que formarán parte de su EP que planea lanzar en mayo de este año. La canción se titula “La Tierra de los Campos”, descrita por ella misma como un pasillo lleno de corazón y pasión por las raíces ecuatorianas, un tema que promete convertirse en un himno de identidad y orgullo.
Además, como un regalo extra para los fieles que seguían conectados, Brenda también interpretó otro de sus temas queridos: “Capullito”, la canción con la que ha representado con fuerza y sensibilidad a Ecuador en este festival inolvidable.
Una historia que apenas comienza
La participación de Brenda en Viña del Mar 2026 ha sido una montaña rusa de emociones: desde el entusiasmo del público hasta la reflexión personal de una artista que vive su sueño con humildad y pasión. Más allá de puntajes, su música está tocando corazones y llevando un pedazo de Ecuador a uno de los escenarios más importantes de la música latinoamericana.
