La alfombra roja de los BAFTA 2026 tuvo muchos momentos memorables, pero uno de los más comentados fue, sin duda, el regreso triunfal de Kate Middleton.
Fiel a la tradición real británica, la princesa acudió junto al Prince William para representar a la corona en la edición 79 de los premios que entrega la Academia Británica de las Artes Cinematográficas y de la Televisión, celebrados este 22 de febrero en el Royal Festival Hall, dentro del Southbank Centre de Londres.
Considerados el equivalente británico de los Oscar, los BAFTA reconocen cada año lo mejor del cine y la televisión, tanto nacional como internacional.
En esta ocasión, títulos como ‘Bugonia’, ‘Frankenstein’, ‘Hamnet’, ‘One Battle After Another’, ‘Sinners’, ‘Marty Supreme’ y ‘Sentimental Value’ encabezaron la conversación de la temporada. Sin embargo, en medio del brillo cinematográfico, el estilo etéreo de la princesa se robó titulares y aplausos.
Kate Middleton reaparece en los BAFTA 2026 con el look más elegante
Tras dos ausencias consecutivas por motivos de salud, los príncipes de Gales reaparecieron en perfecta sintonía estilística.
El heredero al trono optó por una americana de terciopelo color granate que marcó el hilo conductor del dúo: el burgundy velvet como símbolo de lujo silencioso. Ella, en contraste armónico, apostó por un vestido en tul rosa pálido con silueta imperio y delicado efecto plisado.
El diseño, firmado por Gucci, no era nuevo en su armario. La princesa lo estrenó en 2019 durante la 100 Women in Finance Gala y, seis años después, decidió traerlo de vuelta sin modificaciones.
Un gesto que no solo reafirma su maestría al reutilizar piezas, sino que también lanza un poderoso mensaje sobre responsabilidad medioambiental y consumo consciente en la moda de alto perfil.
El vestido presenta escote bardot y falda vaporosa confeccionada en gasa con matices rosados. La faja de terciopelo carmesí enmarca la cintura y aporta profundidad cromática, dialogando con el atuendo del príncipe. El resultado: una coreografía visual estudiada al milímetro.
En cuanto a accesorios, Kate Middleton optó por pendientes estilo chandelier, una pulsera de diamantes y su icónica sortija de compromiso. El maquillaje natural (piel luminosa, mirada definida y labios suaves) permitió que el protagonismo recayera en la arquitectura del vestido.
El peinado, con ondas sueltas y volumen, evocó el glamour de Hollywood en los años 40. Ese equilibrio entre sobriedad y sofisticación fue clave para que la prensa británica la calificara como “la más elegante de los BAFTA”.
La pareja real reaparece en medio del arresto del príncipe Andrés
La llegada de la pareja al Royal Festival Hall poco antes de las 16:30 horas no solo captó miradas por cuestiones estilísticas.
Se trató de su primer acto conjunto tras el arresto del exduque de York, Andrés, ocurrido el jueves pasado en Sandringham bajo sospecha de haber facilitado información reservada a Jeffrey Epstein durante su etapa como delegado comercial del Reino Unido.
Las investigaciones continúan y el rey Carlos III ha señalado que la ley debe seguir su curso, además de mostrarse dispuesto a colaborar con las autoridades.

En medio de este escenario institucional complejo, la presencia serena y coordinada de los príncipes envió un mensaje de estabilidad. Sin declaraciones estridentes, su lenguaje fue visual: elegancia etérea, coherencia estética y una narrativa de continuidad.
