Cuando Beber Espinoza entró a las cocinas más famosas de la televisión ecuatoriana, muchos no sabían qué esperar. Reconocido por su carrera como atleta y por su carisma, Beber llegó a MasterChef Celebrity Ecuador 3 con humildad y sin grandes expectativas culinarias. Sin embargo, ha sabido mantenerse dentro de la competencia y conforme avanza, solo demuestra más aprendizaje.
En este capítulo, y antes de saber que sería uno de los dos platos destacados, mencionó que “yo quisiera alguna vez ganarme o por lo menos competir por el Pin del Chef”.

Esa frase, simple y sincera, resonó con fuerza. No se trataba solo de cocinar, sino de soñar, de arriesgarse y de enfrentar sus propios límites fuera del ring de combate.
El reto del día: un desayuno de campeones
El jurado presentó uno de los retos más icónicos del programa: la Caja Misteriosa, un desafío que pone a prueba creatividad y técnica bajo presión. Esta vez, al abrir las cajas, los participantes encontraron ingredientes para preparar un desayuno completo acompañado de un buen café. A simple vista, una prueba sencilla, pero con el infaltable giro que caracteriza cada episodio del reality.
Desde soufflés de choclo hasta extravagantes shakshukas (un plato de África y Medio Oriente), cada concursante luchó por impresionar a los chefs Jorge Rausch, Irene González y Cecilia Cedeño, quienes anunciaron al final que el premio de la jornada sería nada menos que la oportunidad de competir por el codiciado Pin del Chef.

Beber transforma dudas en sabor
Mientras otros contendientes tuvieron altibajos, como soufflés que no convencieron o cafés demasiado cargados, Beber decidió apostar por la tradición, él preparó un bolón de verde relleno de chicharrón, acompañado de huevos revueltos y un bowl de frutas con café con leche y miel.
La reacción del jurado fue inmediata. Las chefs elogiaron el balance de sabores y la presentación del tradicional plato ecuatoriano, y uno de los comentarios más recordados fue: “Qué buen bolón, Beber”, haciendo que todo el Ecuador tenga ganas de probar su creación.

De ser considerado uno de los más flojos a obtener reconocimientos por calidad y sabor, Beber vivió un momento de triunfo que emocionó tanto a compañeros como a los televidentes.
Pin del Chef en juego
Tras la degustación, los jueces decidieron que Beber Espinoza y Bastián Napolitano serían los protagonistas de la próxima batalla por el Pin del Chef. Este símbolo no solo representa ventaja en la competencia, sino también prestigio y la posibilidad de avanzar con mayor seguridad en el programa.
La expectativa es alta, y los seguidores cuentan los segundos para ver cómo Beber se enfrenta a este nuevo desafío con la misma pasión que lo llevó del ring de boxeo a la mesa de cocina. Frente a él estará Bastián Napolitano, quien también brilló en la Caja Misteriosa con una propuesta técnica y equilibrada. Él presentó una shakshuka, plato que incluyó huevos perfectamente cocidos, tocino y una salsa trabajada con precisión, logrando armonía entre sabor y presentación.

El jurado destacó su dominio de técnicas y su creatividad para elevar ingredientes cotidianos a un nivel competitivo, convirtiendo el próximo duelo por el Pin del Chef en un choque de estilos: tradición y corazón frente a técnica y refinamiento.
Una historia que enamora
Beber Espinoza no solo ha conquistado al jurado; ha robado corazones entre la audiencia. Su camino en MasterChef Celebrity Ecuador va más allá de las recetas, es una historia de esfuerzo, superación y alegría. Muchos recuerdan que antes de dominar la cocina, Beber también ha luchado en la vida con disciplina, mente positiva y una sonrisa que contagia.
Con cada plato y con cada comentario, Beber demuestra que el ingrediente más importante en cualquier receta es la pasión. Y ahora, con el próximo duelo por el Pin del Chef, está listo para dar otra sorpresa, esta vez, el ring será la cocina y los rivales, chefs y participantes por igual.
