La conversación que se desató en redes sociales tras el video en el que Maite Perroni respondió a críticas sobre su físico continúa generando eco. Ahora fue Andrés Tovar, productor y esposo de la actriz, quien alzó la voz ante el alcance que ha tenido el tema en el entorno digital.
A través de su cuenta de Instagram, Tovar compartió el clip publicado por Perroni y destacó la magnitud de su impacto:
“Más de 50 millones de views, lo que indica la necesidad urgente de tratar con seriedad estos temas”, escribió, subrayando la relevancia de abordar la violencia digital y el body shaming con mayor responsabilidad.
Su mensaje llega después de que la actriz provocara una amplia conversación en plataformas como TikTok e Instagram, donde su testimonio generó tanto muestras de apoyo como comentarios críticos.
No es la primera vez que el productor expresa públicamente su respaldo a la exintegrante de RBD. Días antes, también le dedicó un mensaje en redes sociales: “Mi esposa preciosa sin filtros. Te amo y admiro cada día más”, reforzando la ola de solidaridad que diversas figuras del espectáculo han manifestado hacia la actriz.
¿Cómo comenzó la polémica?
La controversia surgió luego de que Maite Perroni participara como invitada en el Congreso Distrito Creativo, en El Salvador. Fragmentos de su intervención comenzaron a circular en TikTok, donde usuarios hicieron comentarios sobre su peso y apariencia física.
Ante la ola de críticas, Perroni decidió responder directamente desde su cuenta de Instagram, denunciando el body shaming y cuestionando los estándares estéticos impuestos, especialmente a figuras públicas.
“Hola, soy Maite Perroni. Peso 72 kilos. Y eso que no me he visto cuando pesaba 94. Nunca pensé que el tema de mi peso se volvería tan relevante, mucho menos cuando en el mundo están pasando cosas realmente importantes”, expresó.
La actriz también ironizó sobre la obsesión por su físico:
“Mientras algunas personas están muy ocupadas analizando mi cuerpo como si se tratara de un informe financiero, yo estoy viviendo mi presente, criando a mi hija y enfocada en mi vida real”.
Finalmente, hizo un llamado a abrazar los procesos personales con amor y gratitud, sin permitir que las opiniones externas definan la identidad o el valor propio.
