La cantante ecuatoriana Ñusta Picuasi ha sorprendido al público con el lanzamiento de Real, su más reciente sencillo que marca un nuevo hito en su carrera musical. A sus 21 años, la artista continúa construyendo una huella auténtica en la escena artística nacional, proyectando una música cargada de emoción, reflexiones sinceras y un sonido que invita a detenerse.
Este tema, disponible ya en plataformas digitales y acompañado de su videoclip oficial, propone una pausa consciente frente al ruido cotidiano y abre un espacio para conectar con la verdad interior. La letra y la interpretación transmiten honestidad emocional, un sello personal que define el momento creativo de Ñusta.
Magia en el Teatro Bolívar
El videoclip de Real fue grabado en el imponente Teatro Bolívar de Quito, un escenario lleno de historia cultural en el corazón de la capital ecuatoriana. Aunque el resultado dura menos de tres minutos, la producción exigió dedicación total del equipo, con una jornada que duró alrededor de 8 o 9 horas.
Lejos de ser un montaje improvisado, cada toma refleja el esfuerzo colectivo de profesionales que aportaron su talento para dar vida a la visión artística de Ñusta. El resultado es un videoclip que combina sensibilidad, estilo y un ambiente íntimo, digno de revivir una y otra vez.

Créditos que cuentan historias
Una de las partes más entrañables de este lanzamiento es cómo Ñusta celebra y da crédito a quienes hicieron posible este proyecto audiovisual. Desde el diseño del vestuario hasta el maquillaje, pasando por la fotografía y la parte técnica, todos los nombres fueron mencionados con cariño y reconocimiento en sus redes sociales.
Este enfoque de agradecimiento no solo humaniza el proceso creativo, sino que también inspira a otros artistas y equipos a ver el valor de trabajar con respeto y reconocimiento mutuo.
Desde el corazón de Quito
Ñusta no solo compartió su música con el mundo, sino que también transformó el escenario emblemático del Teatro Bolívar en un espacio donde cada toma vibra con autenticidad y emoción. Más allá de una canción, Real se siente como una carta musical a quienes sueñan con expresarse sin barreras y con el apoyo de un equipo que cree en sus ideas.
Este lanzamiento no solo posiciona a Ñusta como una artista en ascenso dentro de Ecuador, sino que también refleja una ética de trabajo colaborativo que inspira a toda una nueva generación de creadores.
