La polémica alrededor de la familia real británica parece no tener fecha de caducidad. Mientras los reflectores siguen puestos en el distanciamiento del príncipe Harry y Meghan Markle, nuevas versiones vuelven a sacudir la imagen de los herederos al trono: el príncipe William y la princesa Kate Middleton. Esta vez, el foco está en una decisión que, aseguran, la princesa de Gales habría tomado desde lo más profundo de su vida privada.
De acuerdo con fuentes cercanas al entorno real, la princesa de Gales estaría trazando límites claros y definitivos dentro de los círculos sociales de la realeza con un objetivo específico: mantener lejos a Rose Hanbury, marquesa de Cholmondeley, quien desde 2019 ha sido señalada como la presunta amante del príncipe William. Aunque nunca hubo confirmación oficial, los rumores no han desaparecido y, al parecer, dejaron una huella emocional duradera en Kate Middleton.
La reacción de Kate Middleton a los señalamientos contra el príncipe William
Según relatan allegados, cuando los señalamientos comenzaron a circular, la princesa de Gales, quedó profundamente afectada. “Cuando los rumores comenzaron a circular, Kate quedó profundamente conmocionada y emocionalmente sorprendida. Socavaron su confianza en la vida que ella creía estable y segura, y el dolor que le causaron dejó una huella duradera que nunca se ha desvanecido por completo”, explicó un informante cercano a la familia real.
Aunque públicamente la princesa ha mantenido una imagen de serenidad, puertas adentro la historia habría sido distinta. Las mismas fuentes aseguran que Kate Middleton “todavía está celosa”, una emoción humana que estaría influyendo en decisiones privadas, especialmente cuando se trata de proteger su bienestar emocional y el de sus hijos: George, Charlotte y Louis.
En este contexto, Kate Middleton estaría estableciendo reglas más estrictas sobre quién puede o no formar parte de su entorno cercano. El objetivo, según se afirma, es evitar cualquier contacto directo o indirecto con Rose Hanbury, cuya reaparición pública reciente habría reabierto viejas heridas emocionales.
La clara exigencia de Kate Middleton sobre Rose Hanbury
Las versiones sobre una supuesta relación entre William y la marquesa resurgieron con más fuerza tras la prolongada ausencia de Kate Middleton de la vida pública debido a su cáncer, un periodo especialmente sensible que, lejos de apagar los rumores, los avivó en redes y medios internacionales.
A pesar de las especulaciones, Kate Middleton y el príncipe William continúan proyectando una imagen de unidad familiar.
Sin embargo, allegados aseguran que la pareja tuvo que recurrir a asesoramiento matrimonial para superar uno de los episodios más tensos de su relación.
“Se vieron obligados a afrontar uno de los capítulos más difíciles de su relación y a realizar un gran esfuerzo para seguir adelante. Si bien su matrimonio aún atraviesa momentos de tensión, ambos están comprometidos a mantener la unidad familiar y superar las dificultades en lugar de distanciarse”, comentó un insider.
Esta experiencia habría reforzado la determinación de Middleton de proteger su espacio personal y social, incluso si eso implica decisiones incómodas dentro de la rígida estructura de la realeza.
Desde el inicio del escándalo, Kate Middleton habría sido clara: Rose Hanbury debía quedar fuera de su esfera personal. “En 2019, Kate fue muy clara al decir que Rose necesitaba ser retirada de su esfera personal y social, y ahora vuelve a exigirlo”, afirmó la fuente. Hoy, esa postura se habría endurecido, con un esfuerzo discreto por evitar su presencia en eventos vinculados a la familia real.
Aunque no existe confirmación oficial por parte del Palacio de Kensington y los rumores fueron negados por los abogados de Hanbury, la historia volvió a encender el debate sobre la privacidad, la presión mediática y el costo emocional de vivir bajo el escrutinio constante. Una vez más, Kate Middleton queda en el centro de una narrativa que mezcla amor, poder y resiliencia.
