Cazzu volvió a hacer estallar las redes sociales, no por un lanzamiento musical ni por una alfombra roja, sino por un gesto aparentemente sencillo que muchos interpretaron como un acto de protección maternal cargado de simbolismo espiritual.
La cantante argentina compartió recientemente en sus stories de Instagram una imagen de su hija Inti portando una delicada pulsera roja en la muñeca.
El detalle no pasó desapercibido entre sus seguidores, especialmente después de que el periodista Javier Ceriani asegurara en su canal de YouTube que Cazzu estaría atravesando una situación compleja relacionada con presuntos trabajos de brujería.

¿Cazzu protegió a Inti de la brujería?
Este gesto cobró aún más relevancia luego de las declaraciones del periodista Javier Ceriani, quien en sus transmisiones de YouTube aseguró que Cazzu estaría siendo “trabajada” mediante prácticas de brujería. De acuerdo con el comunicador, la artista habría tomado medidas para protegerse y, sobre todo, para cuidar a su hija de cualquier influencia energética negativa.
Ceriani fue contundente en sus declaraciones, mismas que generaron debate y curiosidad en redes sociales:
“El hilo rojo con los nudos, claro. Porque como están bajo brujería, Cazzu ve este programa, saben que le encontraron la paloma muerta, tienen un chamán. Es un hijo rojo con nudos para protección de la energía de Inti”.

Más allá de las versiones y especulaciones, el foco de atención se trasladó al significado del amuleto. El llamado hilo rojo con siete nudos es una de las prácticas de protección energética más conocidas y antiguas, vinculada principalmente a la tradición de la Cábala.
¿Para qué sirve el hilo rojo en la muñeca?
Se cree que actúa como un escudo simbólico que bloquea el mal de ojo, las envidias y las vibraciones negativas dirigidas hacia quien lo porta.
De acuerdo con la creencia esotérica, este hilo debe colocarse en la muñeca izquierda, considerada el lado receptor del cuerpo y del alma. Desde esta perspectiva, el amuleto funcionaría como un filtro que impide el ingreso de energías intrusas, protegiendo el equilibrio emocional y espiritual. No se trata solo del objeto, sino de la intención con la que se coloca.
El verdadero poder, según esta tradición, reside en los siete nudos. Cada uno representa una dimensión espiritual distinta y debe ser atado por una persona que tenga un afecto genuino por quien lo llevará. Así, el hilo se transforma en un compromiso simbólico de cuidado y protección, reforzado por pensamientos positivos y deseos de bienestar.

Especialistas en temas espirituales señalan que llevar el hilo a la vista también cumple una función emocional: recordar al portador la importancia de mantener pensamientos armónicos y evitar juicios negativos. La energía, aseguran, es un intercambio constante, y este tipo de amuletos buscan equilibrar esa dinámica cotidiana.
Un detalle que llamó la atención de los internautas es que, si el hilo se rompe o se pierde, no debe interpretarse como algo negativo. Al contrario, dentro de estas creencias se considera una señal de que el amuleto ya cumplió su función al absorber una carga energética intensa o al proteger de un evento adverso.
