Después de un año que mezcló momentos de desafío, valentía, fe y gratitud, María Teresa “La Flaca” Guerrero compartió una de las noticias más esperanzadoras de su vida y es que su más reciente tomografía computarizada no detectó rastros de cáncer.
Fue la misma Guerrero quien, con su estilo sincero y emocional, anunció a miles de sus seguidores en redes sociales que su examen médico salió limpio. Ese mensaje, más que un resultado clínico, representa un capítulo de fortaleza y resiliencia para todos los que han seguido su historia.
Del diagnóstico a la luz
No fue un camino fácil. A mediados de 2025, La Flaca dio a conocer que estaba enfrentando un cáncer de ovarios en etapa 3, un diagnóstico que conmovió a Ecuador, y que exigió una intensa batalla médica.
Desde entonces, la expresentadora de televisión, atleta y querida figura pública convirtió sus redes en un diario abierto de su proceso. Con honestidad y humor, compartió cada sesión de quimioterapia, su mudanza temporal a Starbase, Texas en Estados Unidos para recibir tratamiento especializado en el Hospital Houston Methodist, y los efectos físicos y emocionales que trajo consigo este reto.

Pero también, compartió esperanza y fortaleza, desde su decisión de raparse la cabeza como símbolo de valentía, hasta reflexiones profundas sobre la fe, la gratitud y la importancia de vivir cada día plenamente.
Fe, agradecimiento y una nueva etapa
En su publicación más reciente, Guerrero no solo celebró el resultado limpio de su examen médico; también dedicó palabras de gratitud a sus médicos, al hospital y a los seguidores que se mantienen pendientes, pero sobre todo a Dios. “Porque cuando todo tiembla, la fe sostiene”, escribió, dejando claro que su lucha también fue emocional y espiritual.
La Flaca continúa con un tratamiento de mantenimiento que incluye medicación cada tres semanas, de hecho, en la publicación que hizo cuenta que ya recibió su cuarta infusión, con lo que su espíritu está más vivo y fuerte que nunca. Este camino de vitalidad renovada la impulsa a no bajar la guardia, pero sí a celebrar cada avance con alegría y fe.

Un mensaje que inspira
Más allá de su lucha personal, La Flaca Guerrero ha sido una voz de aliento para quienes enfrentan circunstancias similares. A lo largo de este año, su sinceridad al hablar de síntomas, inseguridades y esperanzas ha generado una corriente de solidaridad, empatía y motivación en miles de personas que la siguen día a día.
Su testimonio no solo recuerda la importancia de la detección y el tratamiento oportuno del cáncer, sino también de no rendirse, creer en la vida y mantener la esperanza viva incluso en los momentos más oscuros.

Lo que viene ahora
El camino de La Flaca no termina aquí. Con una sonrisa renovada, continúa con su rutina de mantenimiento, incluyendo visitas periódicas al médico, medicamentos y cuidados personales, sin perder ni un poco de entusiasmo por la vida.
Así, su mensaje al mundo sigue siendo claro: los milagros existen, la fe puede mover montañas y cada día es una nueva oportunidad para agradecer el “simple” hecho de estar vivos.
