El 2025 no fue un año dominado por un solo género ni por una sola fórmula.
De acuerdo con el crítico de cine y votante de los Golden Globes para Guatemala David Lepe, “la oferta cinematográfica se caracterizó por su amplitud creativa. Desde el horror con comentario social hasta el drama íntimo, pasando por la animación musical y el cine político, estos filmes reflejaron un año en el que el cine apostó por contar historias con identidad, riesgo y emoción”.
Por ello, Lepe nos compartió su Top 5 de películas imperdibles que sonarán en la temporada de premios, confirmando que la diversidad temática y narrativa marcaron la conversación cinematográfica del año pasado.
“Sinners”
Con este filme dirigido por Ryan Coogler, el cine de género alcanzó una nueva dimensión. Además de integrar fantasía, crimen y momentos de gore, la película destaca por contener una de las mejores secuencias musicales de los últimos años, una escena que eleva la experiencia y demuestra cómo el horror también puede ser profundamente estético y cultural.

“Sorry, Baby”
Dirigida, escrita e interpretada por Eva Victor, “Sorry, Baby” es una película honesta y conmovedora que recuerda que cosas malas suceden y no por eso la vida debe detenerse. Con sensibilidad y humor contenido, el filme acompaña a su protagonista en un proceso de reconstrucción emocional que se siente real, cercano y profundamente humano.

“KPop Demon Hunters”
En este filme animado se encuentra una visión clara de lo que será el cine del futuro: Historias divertidas, personajes con los que la audiencia conecta, guiones efectivos y buena música. La película entiende el lenguaje de las nuevas generaciones y lo convierte en una experiencia cinematográfica vibrante y accesible.

“Sentimental Value”
Este filme noruego, dirigido por Joachim Trier, entra en la categoría del tipo de cintas que ya no se hacen. “Sentimental Value” apuesta por una presentación profunda de personajes e historias, con un ritmo pausado y emocional que permite habitar los silencios, las heridas familiares y los vínculos humanos con una honestidad poco común.

“One Battle After Another”
Lo que más me gustó de “One Battle After Another” fue la manera en que se narra la historia. Con una estructura ambiciosa y un pulso firme, la película combina tensión, reflexión política y personajes complejos, demostrando que la forma de contar puede ser tan poderosa como el mensaje. Su director, Paul Thomas Anderson, sigue siendo uno de los grandes del cine contemporáneo.

