Las redes sociales se inundaron de fotos y videos relacionados a la celebración de Año Nuevo. Algunos famosos utilizaron las plataformas para convivir con con sus fans y mostrar cómo vivieron la llegada de 2026.
Entre todos los posteos, en los últimos minutos se comenzó a popularizar la publicación realizada por la actriz y conductoraAndrea Legarreta, quien avivó los rumores de una posible reconciliación con el padre de sus hijas, Erik Rubín.
Las teorías comenzaron cuando la misma Andrea posteó, en Navidad, una imagen junto a su expareja, dando a entender que tanto ella como Rubín mantenían una buena relación
Si bien esto pudo suceder por el cariño que ambos tienen por sus hijas, algunos internautas teorizaron que los famosos volvieron a ser pareja.
Es importante aclarar que hace unos años, la conductora del programa Hoy confirmó su divorcio del cantante de “Timbiriche”, con quien pasó más de 20 años en matrimonio, tiempo en el que procrearon a sus hijas, Mía y Nina Rubín.
Durante 2025, trascendió que la actriz de Televisa se estaba dando una nueva oportunidad en el amor, donde algunos medios de comunicación aseveraron que es con Luis Carlos Origel, sin embargo ninguno de los dos han confirmado su noviazgo.
¿Por qué se separaron Andrea Legarreta y Erik Rubín?
Andrea Legarreta y Erik Rubín anunciaron su separación en febrero de 2023, tras 22 años de matrimonio y dos hijas en común.
Erik Rubín ha enfatizado que se casó con la idea de un compromiso “para toda la vida” y no hay prisa por formalizar el divorcio, ya que la decisión se tomó desde el amor y no por conflictos graves.
Las razones principales de la separación, según declaraciones de ambos, radican en un desgaste gradual de la relación. Andrea Legarreta reveló que la dinámica se convirtió en una “costumbre” sin alimentarla adecuadamente, lo que generó un distanciamiento significativo.
Ella se volcó intensamente en su rol de madre, descuidando el aspecto de pareja, mientras que Erik se enfocó en su carrera profesional.
Ambos coincidieron en que era lo “más sano” para evitar toxicidad y buscar individualmente lo que necesitaban, sin involucrar infidelidades, peleas o terceros.
Erik describió la separación como una “pausa” sugerida por terapeutas para intentar salvar el matrimonio, aunque dolorosa, con el fin de priorizar a sus hijas, quienes han ofrecido apoyo y permanecen tranquilas al ver el amor mutuo entre sus padres.
