Desde que comenzaron las promociones de Wicked y Wicked: For Good, una conversación inesperada tomó fuerza en redes: numerosos internautas aseguran que Ariana Grande y Cynthia Erivo lucen muy distintas a como se veían antes del rodaje. Comparaciones, teorías conspirativas e incluso comentarios sobre supuestas “sectas”, estilos de vida extremos y una “maldición” han dominado el discurso digital.
Ahora, una tercera actriz ha encendido las alarmas del público: Michelle Yeoh, quien interpreta a la icónica villana Madame Morrible. Su reciente aparición en las actividades promocionales hizo que su nombre se sumara al debate, con usuarios señalando que se ve “más delgada”, “cansada” o “visiblemente transformada”.
Y como era de esperarse, muchos han revivido una vieja leyenda de Hollywood: la supuesta maldición de Oz, que afirma que quienes participan en proyectos relacionados con este universo enfrentan consecuencias trágicas, problemas de salud o incidentes extraños.Pero ¿de dónde surge todo esto y por qué está resurgiendo ahora?
Preocupaciones por el elenco de Wicked
En el caso de Wicked, el centro de la conversación es el cambio físico visible en sus protagonistas.
Las redes han viralizado comparaciones del antes y después de Ariana Grande y Cynthia Erivo, señalando que ambas lucen más delgadas desde que comenzó el rodaje. Algunos comentarios afirman que se ven “frágiles”, “demacradas” o “notablemente agotadas”, mientras que ciertos usuarios han expresado preocupación por trastornos alimenticios o estrés extremo.
Otros incluso hablaron de un ambiente tóxico y cómo parece haber vuelto la “moda” de la Talla 0. En palabras de algunos internautas, la delgadez es tan colectiva que “parece una señal de que algo no anda bien en Hollywood”.
Ahora Michelle Yeoh, de 63 años, no ha quedado fuera del escrutinio. En los últimos días se viralizaron fotos en las que aparece más delgada, lo que llevó a comentarios que la describen como “muy ojerosa”, “demasiado delgada” o “cansada”.
Todo esto ha provocado que algunos fans conecten estos cambios con la historia oscura de Oz, asegurando que “la maldición volvió”.
Sin embargo, no hay ninguna declaración oficial que confirme problemas de salud ni presiones extremas dentro del set.
Lo que sí han dicho las actrices: un llamado a la empatía

Ariana Grande ha sido una de las pocas en hablar directamente del tema. En un video viral de 2023, pidió que dejaran de comentar sobre su cuerpo: “Sean amables. Nunca sabes lo que alguien está viviendo”. Explicó además que la versión “más saludable” que muchos recuerdan de ella era en realidad la etapa “menos saludable” de su vida.
Por su parte, Cynthia Erivo ha descrito la profunda conexión emocional que comparte con Ariana, asegurando que están para apoyarse mutuamente durante momentos complicados.
Michelle Yeoh, en cambio, no ha ofrecido declaraciones sobre ninguna de las teorías que circulan. Solo ha hablado en el pasado de su disciplina física derivada de años de danza.
Una superstición ensombrece Wicked: la “maldición de Oz”
La llamada Oz Curse nació durante la filmación de The Wizard of Oz (1939), un rodaje rodeado de accidentes, presiones extremas y tratamientos peligrosos para sus actores.
Entre los casos más mencionados está el de Buddy Ebsen, el Hombre de Hojalata original, quien tuvo que abandonar el proyecto debido a una reacción severa al maquillaje metálico que le provocó un pulmón colapsado. También está la historia de Margaret Hamilton, la Bruja del Oeste, quien sufrió quemaduras de segundo y tercer grado cuando un efecto especial falló en plena filmación.
Y tampoco puede olvidarse la presión ejercida sobre Judy Garland, incluida una dieta extremadamente restrictiva y el uso documentado de estimulantes para mantenerla despierta y delgada durante el rodaje.
Esos relatos alimentaron una narrativa que sigue viva: que Oz es un universo “maldito”.
Más allá de mitos y teorías: una reflexión urgente
Las teorías sobre la “maldición de Oz”, los diagnósticos sin fundamento y el escrutinio físico hacia mujeres en Hollywood dicen mucho más sobre la cultura actual que sobre la producción de Wicked.
Lo que existe hasta ahora son percepciones, especulaciones y preocupación genuina, pero ninguna confirmación oficial.
Sin embargo, esta conversación abre un tema necesario: el desgaste emocional y físico de la industria, las presiones estéticas y, sobre todo, nuestra tendencia a opinar sobre los cuerpos ajenos.
