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“Dejó su carrera”: Cuarto embarazo de Anna Kournikova desata indignación y usuarios cuestionan sus decisiones

El cuarto embarazo de Anna Kournikova revive el debate sobre amor, familia y decisiones personales

Anna Kournikova
Anna Kournikova Anna Kournikova ha sido cuestionada por abandonar su carrera tan pronto (Instagram)

Anna Kournikova y Enrique Iglesias se han consolidado como una de las parejas más icónicas y discretas del mundo del entretenimiento. Desde que se conocieron en 2001 durante la filmación del videoclip Escape, han sabido mantener su relación alejada del escrutinio mediático, protegiendo especialmente su vida familiar y decisiones personales.

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Mientras que el reciente anuncio de su cuarto embarazo, ha llenado a la pareja de halagos y buenos deseos, también han urgido críticas y cuestionamientos sobre las prioridades de Kournikova y su elección de enfocar su vida en la maternidad por encima de una carrera profesional o de la validación pública.

Enrique Iglesias y Anna Kournikova hijos
Enrique Iglesias y Anna Kournikova La famosa pareja ha formado una hermosa familia con sus tres hijos (@annakournikova/Instagram)

“Qué triste que abandonó su carrera”. “Era una gran promesa del tenis y lo dejó todo”. “Se redujo a ser la esposa de Enrique Iglesias”. “Me habría gustado verla seguir como una gran deportista”, comentaron internautas, tras la noticia del embarazo.

La ex tenista, que actualmente tiene 44 años, llegó a ocupar el puesto número 8 en singles y el 1 en dobles, decidió retirarse del tenis profesional en 2003, con apenas 21 años, debido a lesiones persistentes y al intenso escrutinio mediático. Desde entonces, ha optado por una vida tranquila en Miami junto a Enrique y sus tres hijos, disfrutando de la estabilidad y la intimidad que la fama no le permitió durante su juventud.

De prodigio deportivo a vida privada

Kournikova debutó en Wimbledon en 1997 y alcanzó la semifinal en su primera participación, mientras que en dobles ganó dos Australian Open junto a Martina Hingis. Su popularidad trascendió el tenis: fue considerada la “deportista más sexy” por ESPN y ocupó el primer lugar en FHM, superando incluso a celebridades musicales como Jennifer Lopez y Britney Spears. Su imagen se convirtió en un fenómeno cultural, llegando a inspirar un cóctel y hasta un virus informático con su nombre.

En 2003, con tan solo 21 años, Anna Kournikova tomó la decisión definitiva de colgar la raqueta, después de una cadena imparable de lesiones que marcaron su corta pero intensa carrera. En una entrevista con The Guardian poco antes de anunciar su retiro, la extenista confesó: “Básicamente, he tenido una lesión casi cada año de mi carrera profesional”.

En 1997 sufrió una fractura por estrés que la mantuvo fuera de las canchas tres meses; en 1998, un desgarro de ligamento en el pulgar la alejó otro trimestre; en 1999, otra fractura por estrés la dejó fuera de juego nuevamente; y en 2001 prácticamente no pudo jugar en todo el año. Su entonces agente, Phil de Picciotto, explicó a Observer Sports que la carrera de Anna se encontraba en un “estado de limbo”, pues no contaba con un entrenador que la dirigiera de manera consistente debido a sus problemas de espalda y la constante necesidad de fisioterapia y reposo.

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Años después, en 2011, Kournikova reflexionó en una entrevista con People sobre aquel abrupto final: “Nunca planeé ni pensé que ese sería el final”, confesó, dejando en claro que su retiro fue más una imposición del destino que una decisión personal.

A pesar del éxito, las lesiones y el constante escrutinio la llevaron a retirarse tempranamente, intercambiando la atención pública por la privacidad familiar.

Hoy, Kournikova disfruta de la crianza de sus hijos y mantiene un perfil discreto, con una vida protegida detrás de los muros de su hogar en Miami Beach.

Amor, familia y privacidad sobre el qué dirán

Enrique Iglesias y Anna Kournikova
Enrique Iglesias El cantante y la tenista están muy felices sin necesidad de casarse (@enriqueiglesias/Instagram)

El cuarto embarazo de Anna Kournikova ha vuelto a ponerla en el ojo del huracán, no por la felicidad que vive junto a Enrique Iglesias y sus hijos, sino por la presión social que persigue cada una de sus decisiones. Muchos cuestionan por qué abandonó una carrera prometedora, por qué nunca se ha casado o por qué priorizó la maternidad, insistencia que deja al descubierto la absurda exigencia que enfrentan las mujeres: rendir cuentas por cómo eligen vivir.

Lejos de ceder a esos juicios, Kournikova reafirma que su felicidad está en la intimidad de su hogar, en la estabilidad de su familia y en la libertad de decidir. Su historia recuerda que el éxito no siempre se mide en títulos o validación pública, sino en la capacidad de construir una vida plena bajo sus propias reglas.

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