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Como en ‘Orgullo y prejuicio’, Cate Blanchett se enamoró del hombre que aborrecía: llevan 25 años

La historia de amor de la estrella y su marido comenzó con el pie izquierdo.

Cate Blanchett y su esposo, Andrew Upton, se casaron en 1997
Cate Blanchett y su esposo, Andrew Upton, se casaron en 1997 | (Instagram: @marygreenwell / @aacta)

Además de ser una de las actrices más talentosas y respetadas en la industria cinematográfica, Cate Blanchett es una mujer dedicada a la hermosa familia que formó junto a su esposo, Andrew Upton.

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La actriz y el guionista llevan 25 años casados y son una de las parejas más sólidas de Hollywood. Su complicidad, respeto mutuo, admiración y genuino amor saltan a la vista a donde quiera que van.

Por eso, nadie podría imaginar que los inseparables esposos y padres de cuatro hijos se detestaron durante un largo tiempo antes de darse la oportunidad de comenzar un romance de película.

La historia de amor de Cate Blanchett y su esposo, Andrew Upton

Los caminos de Blanchett y Upton se cruzaron durante la década de los noventa. En ese entonces, la actriz todavía estaba en las etapas iniciales de su carrera en Australia, de donde son originarios.

Durante esa época, la estrella se topó con el guionista mientras trabajaba en una serie en 1996; sin embargo, si alguien los flechó no fue Eros, pues ambos se odiaron desde su primer encuentro.

Él la percibió como una intérprete fría y distante. Mientras, ella pensó que era un dramaturgo arrogante. No obstante, ambos tenían amigos en común que apreciaban una química entre ellos.

Simplemente no nos conectamos realmente y salíamos con otras personas”, contó Blanchett a Jay Leno. “Cuando los cuatro salíamos, siempre era un tema que Andrew y yo teníamos algo…”.

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Todo cambió entre ellos cuando coincidieron en una fiesta en 1997. En el festejo, se orquestó una partida de póker y se dice que no pudieron disimular el desagrado cuando tuvieron que jugar juntos.

“No nos caímos bien durante mucho tiempo. Nos conocíamos socialmente y realmente no nos llevábamos bien”, recordó la histrionisa en una visita a The Ellen DeGeneres Show en 2015.

Cate y Andrew iniciaron el juego detestándose, pero terminaron cautivados, algo parecido a lo que les ocurre a los protagonistas de Orgullo y prejuicio cuando se conocen más allá de sus primeras impresiones.

El beso que lo cambió todo

En medio de una conversación, se besaron y las chispas saltaron. La cita se extendió hasta el amanecer. Cuando el crepúsculo pintó el cielo, la animosidad que sentían por el otro ya no estaba.

“Una noche estábamos jugando al póquer y él estaba en medio de decirme cómo se sintió atraído por una amiga mía y luego de repente nos besamos”, rememoró la famosa en su charla a Leno.

Luego de tres días saliendo, la protagonista de Tár ya estaba segura de que había encontrado en el director y productor a su alma gemela. Incluso llegó a pensar lo que nunca antes: casarse.

“Se volvió hacia mí después de unos días y me dijo: ‘Cate...’, y pensé: ‘Oh, Dios. ¡me va a pedir que me case con él y voy a tener que decir que sí!”, compartió en entrevista a Vanity Fair en 2009.

“No lo hizo, de hecho, me preguntó qué quería para cenar o algo así. Pero nunca había tenido ese pensamiento. Pensé: ‘¡Esto es extraordinario! Nunca había sentido esto. ¡Qué aventura!”, explicó.

“Fue un salto, pero no estaba saltando sola. Fue un salto hacia el futuro”, agregó la luminaria, quien ahora tiene 53 años; mientras, su pareja de toda la vida tiene 57.

“Sí, acepto”

Por eso, cuando él finalmente le propuso matrimonio luego de apenas tres semanas de un intenso romance surgido en aquella partida de póker, Cate respondió con un sí rotundo e inmediato.

Me preguntó después de unos 21 días y dije que sí”, relató a Ellen. “Le cociné la peor comida (…). Se la comió y luego me pidió que me casara con él, así que claramente estaba alucinando”.

Por su parte, Upton dijo a la revista: “En cierto modo hicimos clic. Con otras personas, tal vez no te entiendan. Pero con alguien que lo hace, dices, ‘¡Oh, lo tengo! ¡Alguien me tiene!’ Es un alivio y un placer”.

La pareja se casó el 29 de diciembre de 1997 en una ceremonia en las Montañas Azules de la que no hay ni un solo retrato porque entonces no tenían dinero para contratar a un fotógrafo.

Desde entonces, han pasado más de 25 años en los que han seguido unidos, enamorados y formaron una familia con tres hijos biológicos y una hija adoptada: Dashiell, Roman, Ignatius y Edith.

Pensó que yo era distante y yo pensé que él era arrogante y eso demuestra lo equivocado que puedes estar. Pero una vez que me besó, eso fue todo”, narró Blanchett a Vanity Fair en 1999.

Compañeros de vida y de trabajo

El unido clan ahora vive de manera discreta en una histórica mansión en el Reino Unido, en donde Cate Blanchett no es la multipremiada superestrella del cine, sino una mujer, esposa y madre como muchas.

Su relación con Andrew se ha fortalecido con los años. Asimismo, aparte de ser compañeros de vida, lo son de trabajo. Y es que son dueños de la productora Dirty Films y han creado varios proyectos juntos.

Ha sido una gran asociación creativa con mi esposo y también una gran historia de amor. Ha sido fantástico”, expresó a E! News. Ambos también dirigieron la Compañía de Teatro de Sídney en el pasado.

Por otro lado, al preguntarle sobre su secreto para tener un matrimonio longevo y feliz, la ganadora del Oscar afirmó en 2013: “Nos burlamos de todo porque vemos el absurdo cuando otros ven drama”.

Eso sí, reconoció ser una mujer afortunada por el marido que tiene. “Mi esposo me apoya y me ayuda mucho. Él entiende cuál es mi profesión. Estamos perdidos el uno sin el otro”, aseveró.

Más adelante, en una charla a Radio Times en 2020, Cate añadió que el compromiso también es clave: “Mi esposo y yo hemos estado juntos por mucho tiempo. Es maravilloso, pero requiere trabajo”.

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