El hijo de Robin Williams rinde un dulce homenaje a su padre a través de su recién nacido

Robin Williams falleció hace 5 años pero su legado continúa

Zac, el hijo mayor del fallecido Robin Williams dio la bienvenida a un niño, fruto de su relación con su novia Olivia June y para celebrarlo, rindieron un tierno homenaje al actor.

La pareja decidió nombrar al pequeño de una forma muy especial: McLaurin Clement Williams. Su primer nombre era el segundo nombre de Robin. Aunque sus padres lo llamarán "Mickey" de cariño.

Zac es defensor de la salud mental, empresario e inversionista, mientras que June es la directora ejecutiva de la aplicación comunitaria y de empoderamiento de las mujeres. ¡Hey! VINA.

“¡Este es Mclaurin Clement Williamas, o Mickey, o Dr. Baby! Es un perodáctilo increíblemente achuchable que hace ruiditos y ya lo quiero muchísimo. ¡Mickey ya es uno de los nadadores más rápidos, así que felicidades a @heyoliviajune y a mi hermano mayor @zakpym por crear esta fábrica de (caca) y felicidad!, escribió Zelda en su cuenta de Instagram

 

 

De acuerdo con Zac, honrar el espíritu de su padre a través de la concientización de la salud mental ha sido reconfortante. El hijo de Williams se ofrece regularmente como voluntario en una prisión local. "Es a través de ayudar a los demás que he empezado a sanar".

El día que falleció Robin Williams, el mundo se quedó en shock puesto que era un ícono de la comedia y la diversión. Hasta entonces, nadie hubiese imaginado que el reconocido actor se quitaría la vida a los 63 años, a caso de una fuerte depresión que padecía.

Sus hijos Zac, Cody y Zelda siempre fueron muy cercanos a él y desde entonces no han dejado de rendirle tributo a través de sus redes sociales para que el mundo no olvide lo importante que fue su padre.

"Lo extraño todo el tiempo ", dijo Zac durante una entrevista de 2014 para la revista PEOPLE.

Cuando se dio a conocer la noticia de su muerte, comenzó una búsqueda de pistas sobre por qué había decidido acabar con su vida. Hablaba de depresión con su característico sentido del humor, difundía valiosas lecciones de vida y esparcía felicidad a quien se le cruzara enfrente.

Pocos sabían que el actor sufría de demencia de Lewy, una enfermedad parecida al Parkinson que ataca la función motora y la mente, había sido diagnosticado unos meses antes de su muerte.

"No fue la depresión lo que mató a Robin", dijo Susan Schneider, esposa de Williams, a la revista People en noviembre de 2015. "La depresión fue uno de los 50 síntomas, y fue uno pequeño". Mientras tanto, los síntomas del cuerpo de Lewy "se presentan como una máquina de pinball", continuó. "No sabes exactamente lo que estás viendo".

De acuerdo con Schneider, Uno de los médicos declaró que 'Robin estaba muy consciente de que estaba perdiendo la cabeza y que no había nada que pudiera hacer al respecto".

Ese sería un diagnóstico devastador para cualquier persona, pero combinado con un estado emocional ya frágil, una personalidad adictiva y un trabajo que depende de una gran agilidad mental, la muerte se convirtió en un destino irreconciliable para el actor.

 Te recomendamos en video