El oscuro pasado de Alejandra Guzmán en su ascenso a la fama

Alejandra Guzmán ha sido una de las intérpretes mexicanas más polémica

Alejandra Guzmán ha estado bajo el ojo público prácticamente desde que nació. Su madre, Silvia Pinal es una de las grandes estrellas del cine mexicano de los años 60 y su padre, Enrique Guzmán, uno de los ídolos adolescentes del rock'n roll, lo que llevó a Alejandra a estar en contacto directo con el mundo del espectáculo a temprana edad.  Su carrera artística ha estado definida por éxitos, pero también por tragedias, adicciones y depresiones.

La mexicana ha hecho lo que ha querido pero a pesar de haber crecido en una familia de buenas costumbres y numerosa, sus altas y bajas han sido un reflejo de lo difícil que era pertenecer a una de las dinastías más poderosas del espectáculo mexicano.

De acuerdo con lo retratado en la bioserie "La Guzmán", la relación entre Alejandra y Doña Silvia no era fácil ya que ésta era muy estricta ante la rebeldía de su hija. Ella, al igual que sus hermanas (Sylvia Pasquel y Viridiana) y sus padres, quería hacer carrera en el espectáculo pero Doña Silvia estaba renuente a dejarla entrar a ese complicado mundo por las repercusiones que podría traerle. A pesar de todo, Alejandra logró convencerla de que había nacido para estar sobre el escenario, quizá no actuando como ella y sus hermanas sino para cantar, como su padre.

En una ocasión, la intérprete confesó que en su infancia sufrió de “un poco de soledad" pues sus padres siempre estaban ocupados con sus proyectos y al final, su hermano Luis Enrique Guzmán (también hijo de Enrique Guzmán) era quien estaba con ella.

Uno de los momentos que sin duda marcó la vida de la cantante mexicana fue la muerte de su hermana Viridiana Alatriste, quien perdió la vida en un accidente de auto. Alejandra, quien entonces tenía 17 años, recién comenzaba su carrera. En esa época, Alejandra comenzó a tener novios y fue con uno de ellos, con quien probó las drogas por primera vez, según realtó en una entrevista con Gustavo Adolfo Infante.

"Estaba con mi novio en Acapulco y empezamos a fumar marihuana. Disque no sentía nada y me fui a bailar. Cuando fui más adicta fue cuando fui famosa y tuve todo el dinero del mundo y todos te regalan drogas. Ahí fue cuando empecé a meterme cosas más fuertes"

Así mismo, en 2008, la cantante compartió con un grupo de adictos de un centro de rehabilitación su mala experiencia con las drogas y el alcohol. Hacía cuatro años que había encontrado una especie de refugio para superar el dolor de haber perdido al bebé que entonces esperaba.

 

La Guzmán se vio sumida en una depresión tan profunda que dejó de alimentarse y no paró de beber en un mes.

"Llega un momento en que te das cuenta de que estás en la … total. Bebía todos los días sin ingerir alimentos; llegué en estado anémico a la clínica de rehabilitación. La pérdida de mi bebé hace cuatro años fue un golpe muy duro para mí y me refugié en el alcohol y las drogas".

La intérprete de "Eternamente Bella" dijo que desde que se recuperó de sus adicciones ha tratado de mantenerse alejada de ellas. "He dejado las drogas por ocho años, por etapas largas y cortas. La parte que me ha costado dejar es el alcohol. Porque si quitas a los malos amigos, no hay manera de llegar a ellas (las drogas)"

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