La lechuga romana cultivada en Arizona podría ser causante de E. coli

Unas 22 personas han sido hospitalizadas con la cepa de E. coli, en 11 estados.

Un brote reciente  del germen estomacal E. coli sigue propagándose por todo Estados Unidos, en tanto que los expertos afirman que la lechuga romana cultivada en Arizona podría ser la culpable.

Desde la última actualización, "se han reportado 18 personas enfermas más, lo que hace que en total haya 35 personas enfermas en 11 estados", afirmaron  Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. en un comunicado de prensa citado por www.debate.com.mx.

Se han reportado 35 personas enfermas en 11 estados, afirmaron los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. en un comunicado de prensa.

En total, 22 personas han sido hospitalizadas con la cepa de E. coli, en 11 estados. No se ha producido ninguna muerte, pero en tres casos los pacientes desarrollaron un tipo de insuficiencia renal llamada síndrome urémico hemolítico, según los CDC.

Los expertos explican luego de una investigación que, "la lechuga romana troceada de Yuma, el lugar donde se cultiva en Arizona, podría estar contaminada con la E. coli H7 y podría enfermar a las personas".

"Las personas que hayan comprado lechuga romana troceada en una tienda y la tengan en casa, incluyendo las ensaladas y las ensaladas mixtas que contengan lechuga romana troceada, no deberían comerla y deberían tirarla, incluso en el caso de que hayan comido parte de ella y nadie haya enfermado".

También precisaron que los restaurantes deberían evitar comprar y servir la lechuga romana procedente de la región de Yuma en Arizona.

Para quienes vayan a comprar lechuga les recomiendan, "antes de comprar lechuga romana en un supermercado o comerla en un restaurante, confirme que no es lechuga romana troceada de la región de cultivo de Yuma. Si no puede confirmar la procedencia de la lechuga, no la compre ni la coma", aconsejan los CDC.

Es importante conocer que la enfermedad aparece en "un promedio de 3 a 4 días después de haber ingerido el germen. La mayoría de las personas sufren de diarrea (con frecuencia, con sangre), calambres abdominales severos y vómitos", según los CDC.

Para la mayoría, la recuperación se producirá en una semana, pero los casos más graves duran más tiempo.