Juanita Ringeling nos habla de su vida en el extranjero y la soledad: "es bastante enviciante"

La actriz hoy se reparte entre Los Angeles y Chile, conservando las pasiones que tanto la llaman: el medioambiente y la actuación.

Juanita Ringeling está en un momento muy especial de su vida: viviendo en Los Angeles, California, sigue complementando su carrera actoral y musical con el activismo por el océano, y por supuesto, viene a Chile de vez en cuando.

En medio de su agitada agenda, volverá al país el 12 de abril a presentar la obra Conejo Blanco, Conejo Rojo, originalmente del iraní Nassim Soleimanpour y adaptada por The Cow Company.

En Nueva Mujer conversamos con Juanita sobre sus proyectos, sobre su cuidado de los océanos, la alimentación sana y otros temas interesantes.

-¿Cómo es tu vida en Los Angeles? ¿Extrañas Chile?

Mi vida en Los Angeles por supuesto es más solitaria que la que tengo en Chile, ya que mi red de amigos y familia es bastante más reducida, pero eso tiene su encanto. He descubierto en la soledad, que es bastante enviciante, cómo manejar mis tiempos, mis silencios, de todo un poco. Y esto se transforma en un camino de descubrir el ser y no el hacer. Y a pesar de ser un camino duro, ya que uno se define mucho cómo ser humano por los trabajos que tiene o en los proyectos en que está, uno descubre que es más que eso.
Además, yo vivo al lado del mar lo que siempre había querido , así que parte de la terapia semanal es un piquero en el mar, harta yoga, harta bicicleta, harto caminar y mucha investigación para los proyectos en los cuales estoy metida ahora , muchos que tienen que ver con conservación y los otros televisivos que están en pañales y aún no puedo contar.

-¿Cómo haces para compatibilizar los viajes, la actuación y el activismo? ¿Cómo organizas tu tiempo?

Con respecto a mis tiempos, los voy organizando de forma orgánica según en lo que me encuentre, nunca he sido mucho de rutinas… trabajo como actriz, como cantante o como presentadora amoldándome según lo que se me presente. Ahora es bien particular hacer una vida entre LA y Chile por que uno finalmente es media nómade, pero de todas formas a mí me da resultado. Sigo trabajando mucho más acá en Chile y ocupando mi tiempo en Los Angeles con proyectos personales y audiciones.

-¿Qué has rescatado de tu experiencia siendo activista medioambiental?

La conclusión a la que he llegado con cada una de estas iniciativas y colaboraciones en las que he participado es que estamos bastante atrás en el nivel de producción y de consumo que tenemos, pero soy optimista en pensar que puede haber un cambio grande al cambiar nuestra forma de pensar y transformar el poder que tenemos en hacer daño, para hacer el bien.

-¿De dónde salió esta idea de la barra de cereal?

Lo de la barrita de cereal es un proyecto que me tiene bien entusiasmada, es una colaboración que estamos haciendo con Wild Foods, que es una empresa chilena que desarrolla alimentos. Esta idea nace puntualmente por la necesidad que hay de este tipo de productos. Este tema me toca directamente cuando veo a mis sobrinos, sobrinas y muchos hijos de amigas, comencé a ver que el mercado carecía de alimentos saludables.

-Cuéntanos más detalles de tu obra.

La obra ha sido ejecutada en un aproximado de 40 países, y traducida a más de 20 idiomas. No puedo contar mucho de la obra por que su gracia consiste en que los actores se comprometen con vivir esta experiencia que básicamente es descubrir de que se trata la obra y desarrollarla al mismo tiempo que el público descubre de que se trata. Es muy experimental, lo cual obviamente me pone muy nerviosa.

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