Las enfermedades de transmisión sexual a la vuelta de la esquina ¡Lee los síntomas y cómo prevenirlas!

Las enfermedades de transmisión sexual o ETS están rodeadas de muchos mitos y poca información precisa ¡Es momento de conocer más sobre los métodos de prevención!

Miles de campañas se han desarrollado mundialmente sobre métodos de prevención de las Enfermedades de Transmisión Sexual y sus síntomas, pero aún no son del todo efectivas, pues en el mundo entero se registran cifras alarmantes de cómo  logran insertarse cada día más en nuestra sociedad.

 

Es fundamental saber que la mejor forma de evitar las enfermedades de transmisión sexual es la prevención y la educación sexual, así como conductas sexuales responsables, aunque pueden existir  casos excepcionales que logran contagio pese a la prevención.

 

Las enfermedades de transmisión sexual, ETS por sus siglas, o infecciones de transmisión sexual, según le han designado los médicos, son contraída al tener sexo con alguna persona contagiada, independientemente del género; por supuesto, existen casos específicos como el embarazo o el parto, transfusiones de sangre o agujas compartidas que pueden ser conductores ideales de este tipo de infecciones.

 

Siempre es importante conocer, leer e investigar sobre estas enfermedades que galopan con fuerza en el terreno sexual, y que pueden tomar por sorpresa a muchos incautos que han sido víctimas de la pasión y el deseo, dejando de lado el factor de la prevención antes de cualquier encuentro con una o más personas.

 

La Clínica Mayo de los Estados Unidos ha establecido una clasificación que las distribuye en:

  • Bacterias (gonorrea, sífilis, clamidiosis)
  • Parásitos (tricomoniasis)
  • Virus (papiloma humano, herpes genital, hepatitis B, VIH)

 

Explican que las ETS que son causadas por bacterias o parásitos pueden ser controladas mediante la prescripción de tratamientos a base de antibióticos, pero lamentablemente las causas por virus, aún no cuentan con una cura.

 

¿Cómo identificarlas?

Existen síntomas generales que corresponden a las familias de las enfermedades de transmisión sexual. Aunque su aparición en el organismo varía según las condiciones de cada persona; es decir, algunos pueden manifestaros en cuestión de días, mientras otros en años. También dependerá del tipo de ETS.

 

 

 

 

 

 

 

 

Estos son algunos síntomas comunes que deben tener en cuenta tanto hombres como mujeres, según sea el caso:

  • Comezón en los alrededores de la vagina y/o flujo vaginal con mal olor u olor inusual.
  • Secreción del pene.
  • Dolor durante el acto sexual o al orinar.
  • Dolor en la zona pélvica.
  • Dolores de garganta durante la práctica del sexo oral.
  • Dolor en el ano o en la zona de alrededor en el caso de las personas que tienen sexo anal.
  • Chancros o llagas de color rojo indoloras en la vagina o pena, en el ano, la lengua y/o la garganta.
  • Sarpullido escamoso en las palmas de las manos y las plantas de los pies.
  • Orina de color oscuro, heces flojas y de color claro, y ojos y piel de color amarillo.
  • Ampollas que luego se convierten en costras en los genitales.
  • Glándulas hinchadas, fiebre y dolores corporales.
  • Infecciones inusuales, fatiga de origen desconocido, sudoración nocturna
  • Pérdida de peso.
  • Verrugas blandas y del color de la piel en los alrededores de los genitales.

 

¿Cómo activar mecanismos de prevención?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Evitar las enfermedades de transmisión sexual no es tan difícil; todo parte del instinto de prevención y de tomar algunas notas que te ayudarán a evitarlas, como por ejemplo:

 

  • La abstención.  Evita tener y estarás practicando la forma más eficaz de evitar una ETS
  • Monogamia. Relaciónate sexualmente con  una pareja de confianza y que no esté infectada.
  • Espera y verifica. Si estás saliendo a una nueva pareja invítale a hacerse una prueba de ETS para precisar que ambos están sanos.
  • Vacúnate. Vacunarse con anticipación, antes de alguna exposición sexual, es eficaz para prevenir los virus de papiloma humano y las hepatitis A y B.
  • Usa preservativos y protectores bucales en todo momento. Aunque recuerda que los condones no son 100% seguros, pues no pueden protegerte del contacto con llagas, como las que puede producir el herpes o las verrugas que pueden ser provocadas por una infección por el papiloma.
  • Evita el consumo alcohol y drogas en exceso. Si estás bajo la influencia de alcohol o las drogas, puedes perder el control y es más probable que corras riesgos sexuales.
  • Comunícate. Después de un contacto sexual importante, habla con tu pareja sobre cómo tener relaciones sexuales más seguras. Lleguen a un acuerdo claro sobre las actividades que permitirán y las que no.
  • Considera la circuncisión masculina. Existen pruebas de que la circuncisión masculina puede ayudar a los hombres a reducir el riesgo de contagiarse VIH de una mujer infectada (transmisión heterosexual) en hasta un 60 por ciento. Además, la circuncisión masculina puede prevenir la transmisión del VPH genital y el herpes genital.

 

El diario El Comercio reseña que es ideal visitar al médico en varias situaciones que son importantes tomar en cuenta:

 

  • Si eres sexualmente activo
  • Si tienes algún síntoma de los descritos arriba.
  • Cuando consideres que pudiste estar expuesto a una infección de transmisión sexual
  • Antes de comenzar a tener relaciones sexuales con una nueva pareja

 

 

Los especialistas de la salud también recomiendan a las mujeres en periodos de gestación hacerse las pruebas que permitan identificar si en el organismo existe alguna bacteria, parásito o virus relaciones con las enfermedades de transmisión sexual.