Lo que Sex and the City me enseñó de la vida

La serie que nos dio una identidad al género femenino en los noventas, cumple 16 años de haber sido transmitida al aire por primera vez. ¡No te pierdas sus mejores momentos!

El día de mañana, se cumplirán 16 años ya de que el chick flick televisivo más popular se haya transmitido a través del canal HBO por primera vez en 1998. Sex and the City, que no sólo era una columna de una chica llamada Carrie Bradshaw sobre la vida sexual (y afectiva) de una treintañera mujer soltera en la enorme ciudad de Nueva York, se convirtió en la historia de cuatro mujeres con las que algunas mujeres no identificábamos por igual.

Po eso, en honor a su aniversario, les presentó lo que Sex and the City me enseñó a mí de la vida:

¡Zapatos!

Sí, zapatos. Nunca hay suficiente en nuestro armario, a veces pareciera ser. A las mujeres (o cuando menos a algunas de nosotras) nos gustan de todas formas y tamaños, pero nunca faltarán uno que otro par de altos.

Como dijo Carrie Bradshaw:

Lo cierto es que a veces es muy difícil caminar en los zapatos de una mujer soltera. Por eso necesitamos unos verdaderamente especiales, de vez en cuando, para hacer de nuestra caminata algo divertido.

¿Y qué me dicen de la ropa?

Pero no hago énfasis en el sentido más superficial. De hecho, quiero destacar el estilo original y a la vez muy fashion que Carrie Bradshaw hacía como propio. Ella tomaba un par de Manolos y lo combinaba perfecto incluso con un atuendo vintage de la década de los ochentas.

Me gusta que me dinero esté donde pueda verlo: colgado en mi armario.

Andarse con cautela cuando de hombres se trata

No besar en la primera cita quizás sea una exageración. Pero ir directo al sexo en unas cuentas tampoco funcionará bien con el chico indicado. Tal como le ocurrió a la misma Carrie con su ex, Aidan Shaw.

Aún recuerdo sus palabras al respecto en algún otro capítulo:

Dije demasiado muy pronto. Fui una zorra emocional.

Romance

Si bien el romance ya se había descontinuado incluso hace 16 años, Carrie nunca desistía en sus ideales del “amor.” Incluso tenía su muy comprobable teoría acerca del “tza-tza-tzú.”

No obstante, al ver cada capítulo de la serie, me daba cuenta de que muchas veces somos nosotras quien matamos a este ideal.

¿Tomamos al romance como un desafío o somos unas zorras?

Los hombres también buscan a ese alguien especial

Sin distinciones de género, debo destacar que a Big, pese a su sentido de la patanería (o casi), también le sentaba bien esta misma idea de romance. Aún con la boda de Natasha y su pequeño detalle del emotivo baile que Carrie lee en el periódico con sus amigas. O bien, con aquella inmortal frase de los últimos momentos de uno de los primeros capítulos:

Después de un rato, sólo quieres estar con la que te haga reír.

Los break-ups nunca son fáciles

Y esto viene al caso al destacar la naturaleza tan fierce de Carrie. No importa cuán fabulosa era esta chica, Big sí que la hizo sentir muy mal en su momento.

Recordemos cuando sin  lágrimas, pero con tristeza en los ojos, Carrie dijo:

Quizá sólo se te permiten ciertas lágrimas por hombre y él ya se acabó las mías.

…pero tus amigas estarán ahí para apoyarte

No importa quién rompió tu corazón o cuánto tardará en sanar, nunca te recuperarás de ello sin tus amigas.

Más que tus amigas, llega un momento en que las consideras tu familia

Porque, claro, todas quisiéramos llegar a tener la relación tan estrecha que las chicas mantenían entre sí. Al paso de los años, en las buenas y en las malas. Con hombres, o sin ellos.

La cosa más importante en la vida es tu familia. Hay días en que los amas, y días en los que no. Pero, al final, probablemente ellos siempre vuelvan contigo. A veces es la familia bajo la que naciste y otras veces, la que tú misma escoges.

Después de todo, tu ex es sólo tu ex

La actitud relajada y segura de Samantha es muy clara al respecto:

No hay suficiente espacio en las paredes de la ciudad de Nueva York para colgar a todos mis exes. Muchos, de hecho, sí fueron colgados.

Y en cuanto a sexo…

No debes hacer algo con lo que no te sientas cómoda

El sexo viene en toda clase de actos y modos de práctica. A todos y a todas nos apetece diferente. Pero algo es claro: no debemos hacer nada que esté en contra de nuestros límites.

Tal como Charlotte con aquel hombre con el que apenas estaba saliendo y que, claro, ella veía como un decente prospecto para futuro marido.

No puedo, Brian. Quiero, pero no puedo. Digo, de hecho, no. No quiero. O quizá sí. No sé ni qué quiero. Pero estoy asustada de no hacerlo y que me dejes. Y si lo hago, seré la chica de “en el trasero.” Y no quiero ser la chica de “en el trasero,” porque, digo… los hombres no se casan con la chica de “en el trasero.” ¿Quién ha escuchado de la Sra. en el Trasero? No, no, no. No puedo. Quiero hijos y un acto agradable en la cama, y no puedo manejar esto ahora mismo.

¡Larga vida a Sex and the City!