Perros y niños: veterinario da las claves para una convivencia sin riesgos

“La mayoría de las mascotas miran a los niños con curiosidad, y no presentan signos de agresividad hacia ellos. Sin embargo, algunos perros pueden percibir a los bebés como un mamífero extraño, y una posible pieza de caza. Para prevenir accidentes, debemos tomar algunas precauciones”, advierte médico veterinario.

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El doctor Daminán Murcia, médico veterinario y docente de la Universidad Juan Agustín Maza, de Argentina, entregó a través del sitio los andes.com.ar una serie de recomendaciones para generar una convivencia sin riesgos entre niños pequeños y perros de carácter inquieto.

"La mayoría de las mascotas miran a los niños con curiosidad, y no presentan signos de agresividad hacia ellos. Sin embargo, algunos perros pueden percibir a los bebés como un mamífero extraño, y una posible pieza de caza. Sobre todo aquellos que nunca han visto a un bebé y, por tanto, no lo reconocerán como una cría de los seres humanos. Para ayudar a prevenir accidentes, debemos tomar algunas precauciones", aconseja el médico.

A continuación, las recomendaciones del veterinario:

– En primer lugar tenemos que asegurarnos que nuestra mascota no tiene ningún problema de agresividad hacia los niños, a los adultos, o que no haya presentado ningún comportamiento predatorio (de caza) hacia pájaros, gatos, o cualquier otro mamífero.

– Si el perro ha manifestado algún tipo de agresión anteriormente, los padres deben consultar a un terapeuta del comportamiento animal, quien puede evaluar al animal e indicar, si fuese necesario, un plan de trabajo para reducir la probabilidad de que el perro pueda ser agresivo con el niño.

– Recuerda que un animal no debe estar solo con un niño en ningún caso. Esto no es porque los perros sean agresivos con los niños por naturaleza, sino porque los niños pueden tener reacciones extrañas hacia el animal cuando éste se les acerca para buscar contacto físico, o simplemente para abrazarlos por amor a ellos.

– Hasta que el niño no sea capaz de comportarse apropiadamente con el animal doméstico, aproximadamente a los 10 años, no se debe permitir que los chicos y perros actúen recíprocamente, sin saber cómo responden en esas circunstancias. Esta es una medida de seguridad muy importante que protege tanto al niño como a la mascota.

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