Abby Lee Miller, la mujer cuyo sueño terminó en la cárcel

Un recuento por la vida de la instructora de hierro.

¿Has escuchado hablar de Abby Lee Miller? ¿Sabías que está en la cárcel desde julio de 2017? Su historia merece ser contada.

La "Señorita Abby"

La "Señorita Abby", como le decían sus alumnas de ballet, forjó un sueño que terminó tras las rejas.

Siendo hija de una bailarina de ballet, Maruen Lorrian Miller, heredó el gusto por el baile y por los negocios, pues su madre era dueña de siete estudios de danza y fue miembro activo de la Dance Masters of America.

Estricta, de voz ronca y complexión grande, Abby siempre tuvo un sueño: tener su propio estudio. Y lo logró. Su padre tuvo que pedir prestados 500 mil dólares al dueño de un banco local en Pittsburgh, Pensilvania, para que su hija se convirtiera en emprendedora a los 14 años.

Desde ese momento comenzó su legado: un grupo de niñas se acercó a su estudio para hacerla su maestra. Su popularidad y entrenamiento la dieron a conocer en la zona hasta convertirse en una referencia del ballet. Reputación que poco a poco la hizo escalar hasta tener su propio reality de televisión, 'Dance Moms', en el programa de televisión de paga Lifetime. 

El comienzo en la fama

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Con un grupo de siete niñas, entre las que destacó Maddie Ziegler, Abby Lee Miller conoció las mieles de la fama.

El programa de televisión 'Dance Moms' ganó tanta popularidad que el mundo se empezó a fijar en ella: se trataba de un reality en el que ella era la protagonista, pero había villanas. Se trataba de las madres de las siete pequeñas, quienes durante cada ensayo y competencia protagonizaban discusiones que incluso acabaron con denuncias ante la ley.

Además de que en cada competencia Abby Lee tenía una archienemiga tan popular como ella, Cathy, del estudio 'Candy Apples', un grupo mixto de niñas y niños que siempre estuvieron un paso atrás de la compañía de danza de Abby Lee.

Con la fama también creció la alumna favorita y más disciplinada de Abby, Maddie, quien tras ganar los primeros lugares constantemente en las competencias de baile regionales y nacionales, fue tomada por la cantante Sia para que protagonizara su primer video musical, 'Chandelier'.

El éxito vino solo: Maddie era conocida en todo el mundo, y con ella su maestra, Abby. Y comenzó su sentencia: la popularidad le cobraría caro a la "instructora de hierro".

Con la fama Abby tuvo un segundo reality show, presentaciones exclusivas, clases magistrales y ventas de artículos en línea que le generaron ingresos, mismos que no declaró debidamente, según confirmaron las autoridades en Estados Unidos.

De la gloria al infierno

Abby lo tenía todo: reputación, dos estudios de baile, dos realitys shows, fama, dinero. ¿Qué podía salir más?

A principios del 2017 fue señalada de evadir a la ley al no declarar sus ingresos de forma transparente. Las autoridades la acusaban de usar cuestas online para acumular los ingresos por las presentaciones exclusivas, clases y ventas de productos online. Ella no lo negó, pero tampoco fue clara en sus intenciones, lo que provocó que fuera sentenciada a 366 días en la cárcel, los cuales comenzaron en julio del año pasado.

Con su encarcelamiento comenzó una pausa en su vida profesional y en 'Dance Moms'. Abby estaba derrumbada, la muerte de su madre, de su mascota y sentirse sola terminaron por acorralarla. Su sonrisa ya no brillaba como antes. Su rostro se ocultaba entre sus ojos llorones. Su físico ya no le importaba, a pesar de que se había reducido el estómago un 80% y había bajado 45 kilos.

Su mayor miedo era "ser abusada o violada en prisión".

Actualmente sigue en la cárcel, esperando ser reubicada de un penal federal a uno de mediana seguridad. En una entrevista antes de ser encarcelada, confesó que trataría de ser lo más amable posible y de portarse bien para no tener problemas, aunque al salir de prisión no sabría qué le depararía el futuro.

De seguro, lo mejor.

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