Ana Tijoux: “Todos me decían que no me hiciera ilusiones en Gringolandia”

Nos contó de su nuevo disco “1977”, su gira por EE. UU. y qué opina del reconocimiento de Thom Yorke.

Ana Tijoux es una de las artistas chilenas que más admiro.

Ayer tuve la suerte de sentarme a conversar con ella sobre todo lo que ha sido esta explosión de popularidad luego de su exitosa gira por EEUU y la renombrada recomendación que hizo el vocalista de Radiohead Thom Yorke en el sitio oficial de la banda. Al principio se molestó un poco porque mi primera pregunta fue sobre este hecho. “¿Por qué todos me preguntan por Thom Yorke? En Chile hay que esperar la alabanza de un extranjero para tener el reconocimiento por tus años de trabajo”,  me dijo. Cosa que encontré totalmente válida.

Pero con el pasar de los minutos, la conversación y un almuerzo contundente la atmósfera se aligeró. Y es que esta mujer tiene mucho de qué hablar, son tantos años de trayectoria, su trabajo es reconocido en Chile por miles de fanáticos del hip hop y rap.

Cuando escuché su disco Kaos me llamó la atención que no hubiese ese ribete rapero con el que la conocí a fines de los 90′ pero Ana me contó que ese álbum fue grabado en un momento caótico de su vida cosa que me hace mucho sentido recordando esos ritmos drum and base, más locos, más desordenados. “Kaos es un disco que hice porque necesitaba plata, funcionó y por eso lo amo, en cambio 1977 es rapero, simple, sin muchas aspiraciones. Me dediqué a escribir, que es lo que quería, no sólo hacer ocho versos. Fue un disco hecho con muchísima pasión”. Y al escucharlo se nota. Los ritmos salen de él como afluentes de energía positiva que llena los rincones.

“Tenía ganas de hacerlo porque existía la necesidad de volver a los orígenes, reafirmar quién era yo. Fue bien intenso el proceso del disco porque hay harta letra”, agregó la cantante mientras enrollaba sus tallarines a la italiana en el tenedor.

Ana me contó que sintió tristeza cuando la semana pasada se convirtió en la conversación obligada luego del reconocimiento del vocalista de Radiohead. “Me siento bendecida por lo que pasó con Tom York fue muy bonito lo que ocurrió, pero algunas radios chilenas me decían que 1977 era muy rapero, muy indi, muy underground y así se excusaban para no tocarlo. Pero bastó que él hablara del disco para que todos se interesaran. ¡Está a la venta desde octubre! En Chile si no eres amigo del productor, si no te mueves en ciertos grupos de elite no tocan tu música”.

Respecto de su gira en EEUU me contó que “es loco ir a Gringolandia, muchos me decían que no me hiciera ilusiones que ningún músico chileno había logrado tener éxito allá y que yo tampoco lo tendría”. Típico del chileno chaquetero o tal vez se lo dijeron para protegerla. ¡Quién sabe!

“Yo fui a presentar el disco y a la gente al parecer le gustó. Además, me enteraba que estaba saliendo información en la prensa sobre lo que yo estaba haciendo. Hubo buenas críticas al disco a sí que estoy feliz. Pero igual es loco visitar ese país ya que siempre ha sido como el enemigo, pero cuando llegué me encontré con gente muy buena. Me sentí muy acogida y respetada” me contó Ana con un brillo en los ojos. Y es que según lo que conversamos su gira estuvo muy bien. Apareció en Amoeba Music, Billboard.biz, URB Magazine, Los Angeles Times,  NY Daily news, entre otros medios de comunicación.

Además, tocó en varios escenarios, algunos de los músicos con los que compartió sobre la tarima fue Pacha Massive, Maluca, Rebel Díaz y con la cantante de soul Sharon Jones, entre otros.

“Conocí un montón de artistas que admiro y poder conversar con ellos, compartir escenario fue increíble. Lo mejor es que les gustó el disco, lo entendieron. Yo les contaba del presupuesto con el que producimos el álbum y no lo creían. Con esto me di cuenta que no estaba tan equivocada. Al final a ellos y a mi lo que nos mueve es el amor que tenemos al arte”, agregó mientras pedía un cortado al garzón del “Café California” donde nos juntamos a conversar.

Hoy Ana sigue con nuevos proyectos como la realización de poleras con el logo de 1977 que encargó a Diego Quintana y ya está preparando nuevas fechas a partir de julio en New York -tocará en el Central park-, Washington, Los Ángeles, también hay planes para recorrer Europa y Japón.

Y es que esta mujer no para, así como en los 90′ conquistó a medio Chile con su rap revolucionario junto a Makiza, actualmente, está ad portas de lograr el sueño americano tal vez no el de ella pero si el de sus fans –como yo- que queremos verla en lo más alto de la música mundial.