Cuando él es el centro del universo

No dejes que su vida se convierta en la tuya.

Una vez cometí el gran error de convertir a una de mis parejas en el centro del universo. De hecho hasta parecía  su perro faldero. Lo acompañaba a todo, me incluí en su mundo, en su familia, me hice la mejor amiga de sus amigos y dejé de lado mi espacio.

Solo me dedicaba a ir a la universidad y estar con mi pareja. Si bien hay quienes dicen que esa actitud es parte de una relación algo inmadura, yo no lo pienso así. Creo que en verdad hay mujeres que les gusta eso de solo dedicarse a salir con el pololo o novio y dejar de lados sus salidas con amigas, sus gustos, entre otras cosas.

En general los hombres en ese sentido son bien cómodos y muchas mujeres bien tontas. Ellos son súper poco tolerantes a la hora que una les pide que las acompañen a fiestas de amigos o cosas familiares, ya que son muy cómodos y no tranzan mucho el hecho de tener que salir de su entorno. No digo que sean todos así, pero en su gran mayoría lo son. A nosotras no hay ni que pedirnos que vayamos con ellos, cuando ya estamos pensando, incluso, en la ropa que nos vamos a poner ese día.

En mi caso, creo que aprendí la lección. Ahora en mis relaciones siempre respeto tanto el espacio de él como el mío y me rijo exclusivamente por lo que quiero hacer. Por más que sea el cumple de, por ejemplo, la prima de mi pareja o su abuela, prefiero ante todo ir al cumpleaños de una de mis amigas, a no ser que su celebración sea demasiado importante como para contar con mi presencia.

A la larga ser tan posesiva o querer estar siempre con él, seguirlo en todo, saber todo lo que hace y querer estar 100% atenta y disponible, es un error. Termina por agotarlo a él, hace más complejo lidiar con la rutina y en un momento a nosotras nos comienza a pasar la cuenta el hecho de no tener a nuestras amigas cerca. Por lo menos yo, siempre las necesito a mi lado.

Y tú, ¿cómo eres en tus relaciones?