Ecuador

La hincha eterna de Ecuador apaga los motores: La manabita con pases gratis al Mundial “de por vida” frena su racha en 2026

María del Jesús Pinargote, la famosa aficionada de Manabí que ganó un premio en 1998 para asistir gratis de por vida a todas las Copas del Mundo junto a un acompañante, no podrá viajar a la edición de 2026 debido a complicaciones de salud.

María del Jesús Pinargote
María del Jesús Pinargote La manabita con pases gratis al Mundial “de por vida” frena su racha en 2026. Foto: X @juans_perez.
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El fútbol está lleno de mitos urbanos, pero en la parroquia Canuto del cantón Chone, en Manabí, la fantasía se volvió realidad en 1998. Imagina destapar una bebida gaseosa, llenar un cupón y ganar un beneficio que parece inventado: pasajes, hospedaje en hoteles de lujo, viáticos y entradas gratis para ti y un acompañante a absolutamente todos los Mundiales de la FIFA, de por vida. Esa es la extraordinaria realidad de María del Jesús Pinargote Zambrano, la ecuatoriana más envidiada por los fanáticos del balompié a nivel global.

María del Jesús Pinargote
María del Jesús Pinargote Foto: X @juans_perez.

Sin embargo, mientras se desarrolla la mayor cita futbolística de la historia en Norteamérica, la racha perfecta de la hincha más fiel de Ecuador se ha detenido de forma abrupta. A sus 69 años, una complicación imprevista en su estado de salud le ha impedido subirse al avión rumbo al torneo de 2026. Tras haber presenciado siete Copas del Mundo de forma consecutiva, la histórica aficionada manabita ha tenido que tomar la difícil decisión de quedarse en casa, dejando en pausa un viaje que se había vuelto su tradición más sagrada cada cuatro años.

El golpe de la salud frena el octavo viaje consecutivo

Para María del Jesús Pinargote, preparar las maletas cada cuatro años se había convertido en un ritual familiar inamovible. Con el Mundial de 2026 en marcha en las sedes de Estados Unidos, México y Canadá, todo estaba listo para que la manabita sumara su octava estrella consecutiva en los graderíos de la FIFA. No obstante, el paso de los años y un quiebre en su condición médica modificaron el panorama drásticamente.

María del Jesús Pinargote
María del Jesús Pinargote Foto: X @juans_perez.

Familiares y fuentes cercanas en Manabí confirmaron que, debido a estrictas recomendaciones médicas relacionadas con su bienestar físico y la exigencia de los trayectos largos entre tres países, Pinargote tuvo que desistir de utilizar su paquete todo incluido para esta edición. Aunque el beneficio otorgado por la multinacional de bebidas sigue estando completamente activo y vigente para el resto de sus días, su cuerpo le pidió una pausa. La noticia ha conmovido profundamente a la comunidad futbolera ecuatoriana, que ya se había acostumbrado a buscar su icónica bandera tricolor en las transmisiones internacionales de cada torneo.


De Canuto a París: El cupón de la suerte que casi se va a la basura

Para entender la magnitud de la ausencia de María del Jesús en este año, es obligatorio viajar en el tiempo casi tres décadas. En los meses previos al Mundial de Francia 1998, una empresa de bebidas lanzó en América Latina una agresiva campaña publicitaria titulada “Destapa la pasión y viaja gratis de por vida a los mundiales”. El sorteo era monumental: solo habría dos ganadores en toda la región (uno en Perú y uno en Ecuador).

Promoción de 1998
Promoción de 1998 Foto: X @juans_perez.

En ese entonces, María del Jesús no era una apasionada recalcitrante del fútbol; era una madre de familia dedicada que regentaba un pequeño negocio local de víveres en su natal Canuto. Motivada por la dinámica, recolectó las tapas de las botellas familiares, completó seis vasos coleccionables con diferentes diseños y depositó minuciosamente sus cupones en las ánforas autorizadas en Portoviejo. De hecho, cuenta la leyenda familiar que casi olvida enviar los últimos cupones, guardados en el cajón de su cocina.

El 14 de junio de 1998, a pocos días de que rodara el balón en territorio francés, el teléfono de su hogar sonó con una noticia inverosímil: ella era la ganadora absoluta del premio mayor. La incredulidad fue tal que pensó que se trataba de una broma pesada o un intento de estafa telefónica, algo común en la época.

Incapaz de procesarlo, le pidió a su esposo, Rodolfo Pinargote Chica, que acudiera a las oficinas de la empresa acompañando a los abogados para verificar los papeles. Cuando se confirmó la legalidad del sorteo, la casa se transformó en una fiesta de saltos, gritos y lágrimas de alegría. El impacto era doble, pues María del Jesús jamás en su vida se había subido a un avión ni tenía pasaporte. Su bautizo de vuelo sería cruzando el océano Atlántico en primera clase rumbo a París.

La bitácora de una hincha legendaria: Datos y secretos de siete Copas

Desde aquella mítica travesía a Europa a finales del siglo XX, la vida de María del Jesús se midió en ciclos de cuatro años. Su trayectoria cronológica en las tribunas del planeta constituye un récord que poquísimos seres humanos poseen en la historia del fútbol, acumulando anécdotas memorables en cada parada:

  • Francia 1998 (El debut helado): Conoció los estadios franceses acompañada de su esposo Rodolfo. De pasar del calor abrazador de Manabí, María del Jesús tuvo que adaptarse rápidamente al clima cambiante de Europa. Quedó maravillada por la Torre Eiffel, aunque confesó que extrañaba la comida de su tierra.
  • Corea-Japón 2002 (El choque cultural): El Mundial de la histórica primera clasificación de la Selección de Ecuador. En esta ocasión viajó junto a su cuñada, Mercedes Pinargote Chica. María del Jesús ha recordado entre risas el desafío de comer con palillos y la increíble amabilidad de los ciudadanos asiáticos, quienes se tomaban fotos con ellas al verlas con la camiseta tricolor.
  • Alemania 2006 (La fiesta de los octavos): Compartió la aventura europea junto a su prima Emma Pinargote Marcillo. Presenció la mejor participación histórica de la ‘Tri’ al avanzar a los octavos de final. Para María del Jesús, la organización alemana y la puntualidad de sus trenes fueron los datos que más le impactaron de este viaje.
  • Sudáfrica 2010 y Brasil 2014 (Los mejores recuerdos): Para estas dos ediciones, su esposo Rodolfo volvió a ser su acompañante de fórmula. Experimentaron el estruendo de las vuvuzelas en el continente africano y la calidez masiva en las playas brasileñas. María del Jesús suele decir que el Mundial de Brasil fue el más alegre y musical de todos los que pisó.
  • Rusia 2018 (Un viaje con nostalgia): Tras el doloroso fallecimiento de su esposo Rodolfo, María del Jesús continuó honrando la tradición y la promesa de no dejar de viajar. Fue a territorio ruso junto a una de sus primas. De allí trajo una impresionante colección de muñecas matrioskas y recuerdos que hoy adornan la sala de su hogar en Chone.
  • Qatar 2022 (La última frontera): A finales de ese año, la chonense desafió las distancias y los estrictos choques culturales para vivir el primer Mundial en territorio árabe, sumando su séptima credencial oficial consecutiva de la mano de su prima Emma, disfrutando de estadios con aire acondicionado en medio del desierto.

Un museo vivo en Chone y el sueño del 2030

En cada uno de estos destinos, el objetivo principal de María del Jesús iba mucho más allá de observar los 90 minutos de juego de las estrellas globales. Su mayor orgullo era desplegar la bandera de Ecuador en los graderíos de estadios remotos y obsequiar pequeños recuerdos artesanales hechos en Manabí a los hinchas extranjeros que conocía en las tribunas, convirtiéndose en una embajadora cultural empírica.

Hoy en día, visitar la sala de su residencia en Manabí es como entrar a un museo vivo de la FIFA. Las paredes y repisas están repletas de llaveros exóticos, agendas de prensa, balones oficiales autografiados, vasos de edición limitada y recuerdos tradicionales de siete naciones distintas. Ella guarda cada credencial de la FIFA como si fuera oro puro.

Aunque el torneo del 2026 extrañará su presencia física y su contagiosa sonrisa en los estadios norteamericanos, el espíritu y la historia de la aficionada eterna permanecen intactos en su querida provincia. Esta pausa obligada por su salud es únicamente un descanso estratégico para recuperar fuerzas. Toda su familia y los fanáticos que conocen su historia tienen la mira puesta en que se recupere por completo para que su salud le permita retomar la aventura global y volver a desplegar la bandera tricolor en la cita mundialista del año 2030. ¡Fuerza, María del Jesús!

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