Ecuador

Desaprendol y emprendimiento: la fórmula con la que Vive Mujer combate la violencia de género

Nydian Rodríguez explica cómo Vive Mujer pasó de ser una campaña interna a convertirse en un programa que impulsa emprendimientos, fortalece la autoestima y promueve la independencia económica como una herramienta clave para prevenir la violencia de género.

Vive Mujer
Vive Mujer Foto: Cortesía

Vive Mujer nació con una pregunta sencilla: ¿qué necesitan las mujeres para construir un futuro con más oportunidades? La respuesta llevó a la creación de un programa que hoy impulsa emprendimientos, fortalece la autoestima y promueve la prevención de la violencia de género a través de la independencia económica.

Detrás de esta iniciativa está un proceso de varios años de aprendizaje, alianzas y trabajo constante. Según explica Nydian Rodríguez, gerente corporativa de Sostenibilidad y Relaciones Públicas del Grupo Corporativo CID, el proyecto surgió inicialmente como una estrategia para apoyar a las familias de colaboradores de distintas plantas de producción, donde muchas mujeres buscaban generar ingresos adicionales para sus hogares.

Nydian Rodríguez
Nydian Rodríguez Gerente Corporativo de Sostenibilidad y Relaciones Públicas.

Del emprendimiento a la transformación social

La propuesta comenzó con una escuela de emprendimiento dirigida a esposas, madres y familiares de trabajadores. Sin embargo, un estudio sobre el impacto de la violencia contra la mujer en la productividad empresarial cambió la perspectiva del proyecto.

Los resultados revelaron que la violencia no solo genera profundas consecuencias humanas y sociales, sino también importantes efectos económicos. A partir de ese momento, la organización comprendió que el empoderamiento económico y la prevención de la violencia debían caminar juntos.


Así nació Vive Mujer, una iniciativa que evolucionó desde una campaña de sensibilización hasta convertirse en un programa integral de formación y acompañamiento para mujeres que buscan construir autonomía financiera y fortalecer sus capacidades.

Y es que el hecho de que se pierden millones por violencia de género no es ninguna broma, ya que se habla de una perdida de aproximada de $1.800 millones.

La independencia económica como motor del cambio

Para el equipo de Vive Mujer, la generación de ingresos propios representa mucho más que estabilidad financiera. Significa libertad para tomar decisiones, confianza en las propias capacidades y mayores herramientas para romper círculos de violencia.

Por eso, la formación que reciben las participantes va más allá de los conocimientos tradicionales. Actualmente, la escuela incorpora contenidos sobre inteligencia artificial, marketing digital, gestión de costos, ventas, facturación y desarrollo de marca personal.

El objetivo es que los emprendimientos sean sostenibles, competitivos y capaces de crecer más allá del apoyo inicial recibido. La meta final es que las mujeres puedan mantenerse por sí mismas, generar empleo y convertirse en agentes de cambio dentro de sus comunidades.

Nydian Rodríguez
Nydian Rodríguez Gerente Corporativo de Sostenibilidad y Relaciones Públicas. Foto: Cortesía

Historias que inspiran

Uno de los casos más representativos es el de Elvia Aguagallo, quien llegó al programa siendo ama de casa y con el sueño de crear un negocio propio. Sin recursos económicos, pero con muchas ganas de aprender, participó en la primera generación de la escuela. Con el tiempo logró desarrollar un taller de confección, adquirir maquinaria industrial y convertirse en proveedora de varias empresas.

Ahora su historia no solo refleja crecimiento personal, sino que también demuestra cómo una oportunidad puede multiplicarse. Hoy genera empleo, aporta al desarrollo de su comunidad y se ha convertido en uno de los rostros más emblemáticos de Vive Mujer.

Vive Mujer
Vive Mujer Foto: Cortesía

Desaprendol: una innovadora campaña contra la violencia

Uno de los proyectos más llamativos impulsados por Vive Mujer es Desaprendol, una propuesta creativa que utiliza el formato de un medicamento simbólico para invitar a las personas a reflexionar sobre comportamientos violentos que se han normalizado.

Al abrir el empaque, las personas encuentran información sobre los distintos tipos de violencia y herramientas para identificarlos. El mensaje central es que para construir relaciones más sanas es necesario desaprender conductas normalizadas durante años y reemplazarlas por hábitos basados en el respeto y la igualdad.

La iniciativa ha sido utilizada en instituciones educativas, entidades públicas, organizaciones sociales y espacios comunitarios, convirtiéndose en una herramienta de sensibilización accesible y cercana para públicos de todas las edades.

Arte, educación y conversación para generar conciencia

Vive Mujer también ha encontrado en el arte una poderosa herramienta de transformación. Las obras de teatro, presentaciones culturales, murales participativos y actividades comunitarias forman parte de una estrategia que busca acercar temas complejos de una manera dinámica.

La intención es que las personas no solo reciban información, sino que se identifiquen con las historias, reflexionen sobre sus experiencias y encuentren nuevas formas de relacionarse con quienes las rodean.

Gracias a estas iniciativas, el programa ha logrado sensibilizar a aproximadamente 25.000 personas cada año y fortalecer una conversación social cada vez más necesaria sobre igualdad y prevención de la violencia.

Vive Mujer
Vive Mujer Foto: Cortesía

Un futuro con más oportunidades

Actualmente, Vive Mujer trabaja junto a más de veinte aliados estratégicos entre instituciones académicas, organizaciones sociales, gobiernos locales y organismos internacionales. Uno de sus principales socios ha sido la Cooperación Alemana para el Desarrollo (GIZ), que ha aportado metodologías, capacitación especializada, herramientas de medición y recursos para fortalecer el programa.

Gracias a esta colaboración, la iniciativa ha logrado profesionalizar sus procesos, ampliar su alcance y construir un modelo que puede replicarse en diferentes territorios, garantizando que las acciones de prevención de violencia y empoderamiento económico tengan resultados sostenibles a largo plazo.

El compromiso de Vive Mujer también ha sido reconocido mediante certificaciones y sellos que respaldan su impacto. Entre ellos destaca el certificado de Empresa Segura Libre de Violencia contra la Mujer, que acredita la implementación de políticas y acciones concretas para promover entornos laborales seguros e inclusivos. Con esta base, la organización proyecta expandir su metodología a nuevas ciudades de Ecuador y a países como Chile y Estados Unidos.

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