La cocina ecuatoriana vuelve a recibir un reconocimiento internacional gracias al talento y la dedicación de una mujer que ha hecho de las recetas tradicionales su legado de vida.
Nievita Zambrano, conocida cariñosamente como “la abuelita del Ecuador”, fue destacada por la plataforma gastronómica internacional TasteAtlas por su trabajo preservando la cocina manabita y transmitiendo sus secretos culinarios a nuevas generaciones.
Este reconocimiento, difundido en el marco del Día Internacional de la Mujer, resalta la labor de cocineras que mantienen vivas las tradiciones gastronómicas de sus países. En el caso de Zambrano, su aporte ha sido clave para que los sabores del campo manabita trasciendan fronteras y lleguen a públicos de distintas partes del mundo.
Más de seis décadas entre fogones
La historia de Nievita Zambrano está profundamente ligada a la cocina rural de Manabí. Durante más de 60 años ha preparado platos tradicionales utilizando ingredientes locales y técnicas heredadas de sus antepasados, como el uso del fogón de leña, utensilios de barro y cucharas elaboradas con mate.

Su cocina se caracteriza por respetar los procesos tradicionales y resaltar productos emblemáticos de la región como el verde, el maní o la yuca, ingredientes que forman parte esencial de la identidad gastronómica de la costa ecuatoriana.
A lo largo del tiempo, su experiencia y conocimiento culinario la han convertido en una auténtica guardiana de las recetas familiares que se transmiten de generación en generación.
De la cocina del campo a las redes sociales
Aunque su cocina nació en el entorno rural, Nievita Zambrano ha logrado conectar con nuevas audiencias gracias a las redes sociales. En plataformas como Facebook e Instagram comparte recetas, técnicas tradicionales y momentos cotidianos de su cocina, lo que le ha permitido reunir cientos de miles de seguidores.
Este interés digital ha ayudado a visibilizar la riqueza gastronómica de Manabí y a despertar la curiosidad de personas dentro y fuera de Ecuador por conocer los sabores auténticos de la región.

Uno de los elementos más valorados de su contenido es la forma en que rescata prácticas culinarias tradicionales, mostrando desde la molienda de ingredientes hasta la cocción lenta en ollas de barro.
Recetas que cuentan historias
Entre los platos que han llamado la atención internacional se encuentran preparaciones emblemáticas de la cocina manabita como el caldo de gallina criolla, el viche y el pan de almidón. Estas recetas, que forman parte de la vida cotidiana de muchas familias ecuatorianas, han sido presentadas por Nievita con un estilo cercano y lleno de tradición.
Uno de los videos que generó gran repercusión muestra la preparación de la tonga, un plato típico que simboliza la cocina casera ecuatoriana y que fue difundido por TasteAtlas en sus redes sociales.

También se han compartido recetas como el viche, una sopa tradicional de la costa ecuatoriana elaborada con plátano verde, maní y mariscos, cuya preparación refleja el carácter familiar de la gastronomía manabita.
Tradición que se transmite a nuevas generaciones
Más allá de los reconocimientos, el verdadero valor del trabajo de Nievita Zambrano está en la preservación de la memoria culinaria. Actualmente comparte su conocimiento con su nieto Yeiko Moreira, quien documenta sus recetas y procesos para difundirlos a nuevas audiencias.
Este esfuerzo conjunto busca garantizar que los saberes gastronómicos de Manabí no se pierdan con el tiempo y que las futuras generaciones puedan conocer las raíces de la cocina ecuatoriana.

Un orgullo para la gastronomía ecuatoriana
El reconocimiento de TasteAtlas no solo celebra el talento de una cocinera, sino que también pone en el mapa global la riqueza culinaria del Ecuador. La cocina manabita, famosa por sus ingredientes frescos, técnicas tradicionales y sabores intensos, encuentra en figuras como Nievita Zambrano a una de sus más importantes embajadoras.
Su historia demuestra que la gastronomía no solo se trata de recetas, sino de memoria, cultura y amor por las tradiciones. Y mientras el fogón siga encendido, los sabores de Manabí continuarán conquistando paladares en todo el mundo.
