El sarampión, una enfermedad viral altamente contagiosa prevenible con vacunas seguras y eficaces, ha registrado un aumento exponencial de casos en la región de las Américas durante 2025 y las primeras semanas de 2026, según las últimas alertas epidemiológicas de las principales agencias sanitarias internacionales.
De acuerdo con el más reciente informe de la Organización Panamericana de la Salud y la Organización Mundial de la Salud, en el año 2025 se confirmaron 14.891 casos de sarampión en 13 países del continente americano, incluidos 29 fallecimientos. Durante las primeras tres semanas de 2026 se han sumado otros 1.031 casos confirmados en siete países, un aumento sustancial en comparación con el mismo período del año anterior.
Estos números evidencian una tendencia preocupante: la región, históricamente considerada libre de transmisión endémica del sarampión, enfrenta nuevamente brotes importantes debido a brechas de vacunación y a la importación sostenida del virus entre países con bajos niveles de inmunización.
Cifras que no se veían desde antes de la eliminación
Históricamente, las Américas lograron la eliminación del sarampión en 2016, un hito histórico en salud pública. Sin embargo, este logro se ha visto socavado en los últimos años. A pesar de que la región fue reverificada como libre de transmisión endémica en 2024, los brotes posteriores, especialmente en países como México, Canadá y Estados Unidos, han puesto en riesgo ese estatus.
El incremento de casos no solo es cuantitativamente significativo sino también cualitativo, afectando a grupos etarios que tradicionalmente se consideraban protegidos. En 2025, por ejemplo, se informó que niños y adolescentes representaron un porcentaje importante de los contagios, muchos de ellos sin antecedentes completos de vacunación.
Qué está pasando en Ecuador: vacunación, vigilancia y estrategias preventivas
Frente a este escenario regional, el Ministerio de Salud Pública (MSP) lanzó una campaña nacional de vacunación para proteger a la niñez ecuatoriana y evitar la entrada y propagación del virus dentro del país.
El gobierno, en un evento simultáneo en nueve ciudades —con Quito como epicentro— puso en marcha una movilización que combina inversión, logística y comunicación. Según MSP ha destinado $2,6 millones para la adquisición de 460.000 vacunas SRP (sarampión, rubéola y parotiditis), las cuales se ofrecerán de manera gratuita a la población infantil.
La estrategia incorpora varias líneas de acción:
Revisión obligatoria de carnets de vacunación para asegurar que los niños cuenten con las dos dosis recomendadas de la vacuna SRP, especialmente antes de cumplir 6 años.
Aplicación de “dosis cero” en lactantes de 6 a 11 meses, con énfasis en provincias fronterizas y de alto flujo migratorio, como Carchi, El Oro, Guayas y Galápagos, para brindar protección adicional en contextos de riesgo.
Capacitación de personal de salud en zonas vulnerables, desarrollo de materiales estratégicos como el Manual de Vacunas 2026, y campañas de comunicación para combatir mitos sobre las vacunas en coordinación con organismos como UNICEF.
La ejecución de esta campaña es una respuesta directa a la alerta de la OPS, que ha catalogado el riesgo para la salud pública en la región como muy alto debido a la circulación sostenida del virus y a la pérdida del estatus de región libre de transmisión endémica.
Importancia de la vacunación: cifras que salvan vidas
La vacuna contra el sarampión es una de las herramientas más efectivas y comprobadas en la historia de la salud pública. Según datos de UNICEF, esta sola vacuna ha salvado aproximadamente 94 millones de vidas desde 1974. La inmunización no solo protege a quien la recibe, sino que también contribuye a la inmunidad colectiva, reduciendo la posibilidad de que el virus encuentre nuevos huéspedes que mantener la cadena de transmisión.
Además, estudios han demostrado que por cada dólar invertido en inmunización infantil se obtienen cerca de $54 en beneficios sanitarios y económicos, lo que subraya el impacto social y financiero positivo de las campañas de vacunación.
¿Por qué ha resurgido el sarampión en las Américas?
Varios factores han convergido para explicar el rebrote actual del sarampión en el continente americano:
- Reducción de coberturas vacunales: Aunque la vacuna contra el sarampión es segura y gratuita en la mayoría de los países, algunos han visto caer la cobertura por debajo del umbral necesario para mantener la inmunidad comunitaria (95% de la población).
- Movilidad internacional y flujo migratorio: La circulación del virus se ve facilitada por el movimiento de personas entre países donde las tasas de vacunación y de vigilancia epidemiológica son disparejas.
- Brechas de información y desinformación sobre vacunas: En algunos contextos, la desinformación o la percepción errónea sobre los riesgos reales de las vacunas ha contribuido a que segmentos de la población no completen sus esquemas de inmunización.
Cómo se transmite y por qué es tan peligroso
El sarampión es uno de los virus más contagiosos que se conocen: una persona infectada puede transmitirlo a entre 9 y 18 personas no vacunadas en un entorno susceptible. Esta alta transmisibilidad explica por qué los brotes pueden expandirse rápidamente cuando las barreras de inmunidad son insuficientes.
La enfermedad se propaga a través de las gotículas respiratorias cuando una persona infectada tose o estornuda, y el virus puede permanecer en el ambiente hasta dos horas en el aire y en superficies. Los síntomas iniciales incluyen fiebre, tos, congestión nasal, ojos rojos y un característico sarpullido que se extiende por todo el cuerpo.
Las complicaciones pueden ser graves, especialmente en menores de 5 años, y pueden incluir neumonía, encefalitis y, en casos extremos, la muerte. Por eso la vacunación oportuna y completa es la herramienta más eficaz para proteger a la comunidad.
¿Qué recomienda la OPS y OMS?
Tanto la OPS como la OMS han instado a los países miembros a:
- Asegurar coberturas de vacunación superiores al 95% con las dos dosis de la vacuna contra el sarampión y la rubéola.
- Fortalecer los sistemas de vigilancia epidemiológica para detectar rápidamente casos sospechosos y activar respuestas efectivas.
- Implementar búsquedas activas en comunidades de alto riesgo, y asegurar que los equipos de salud estén capacitados y preparados para actuar eficazmente.
- Desarrollar estrategias de comunicación público–privada que combatan la desinformación y promuevan la vacunación como acto de solidaridad comunitaria.
Una llamada a la acción para las familias ecuatorianas
En Ecuador, hasta ahora no se han confirmado casos autóctonos o importados de sarampión, según datos disponibles del MSP y la OPS. Sin embargo, la cercanía geográfica y social con países donde circula el virus hace imperativo redoblar esfuerzos preventivos.
El llamado es claro: verificar el historial de vacunación de cada niño, acudir a los centros de salud y completar o iniciar el esquema SRP según corresponda. La vacunación no solo protege a un individuo, sino también a toda la comunidad, especialmente a quienes no pueden vacunarse por razones médicas.
El resurgimiento del sarampión en las Américas es un recordatorio de que las enfermedades prevenibles pueden volver si se descuidan las coberturas de inmunización y la vigilancia epidemiológica. Ecuador, con su campaña de vacunación nacional y un enfoque integral, apuesta por mantener la eliminación del sarampión dentro de sus fronteras. Sin embargo, la responsabilidad ciudadana —a través de la vacunación y el seguimiento de recomendaciones sanitarias— es indispensable para que ese objetivo se convierta en realidad y para que la salud pública se fortalezca en el largo plazo.
