Las lluvias traen alivio al campo y verdor a las ciudades, pero también crean el ambiente perfecto para que aparezcan visitantes no invitados. En Ecuador —desde la Costa y la Amazonía hasta la Sierra— la combinación de humedad y calor acelera los ciclos de reproducción de varios insectos y pequeños animales. La buena noticia: con información confiable y hábitos sencillos, es posible prevenir y reducir su presencia sin poner en riesgo a la familia.
En temporada de lluvias, la medida más efectiva y comprobada para reducir mosquitos es eliminar cualquier acumulación de agua en casa: vaciar platillos de macetas, baldes y botellas, limpiar canaletas, cambiar a diario el agua de mascotas y revisar patios o terrazas. Sin agua estancada, los mosquitos no pueden reproducirse. Es la base de todo control.
Pero, si existe gran cantidad de estos animalitos, te dejamos tips caseros que te ayudarán a ahuyentarlos:
Mosquitos y zancudos
- Quemar cartón de cubeta de huevos (en exteriores): el humo actúa como repelente natural.
- Cáscaras secas de naranja o limón al carbón: producen un humo que ayuda a ahuyentarlos en patios.
- Limón con clavos de olor en mesas o veladores: aroma fuerte que incomoda a los mosquitos.
- Plantas aromáticas cerca de ventanas (menta, albahaca, romero, lavanda): funcionan como barrera natural.
- Ventilador encendido en habitaciones: la corriente dificulta su vuelo.
Cucarachas
- Hojas de laurel en alacenas y rincones: su olor las repele.
- Pepino en rodajas en zonas húmedas: tradicionalmente se usa como repelente leve.
- Bicarbonato con azúcar en tapas pequeñas: método casero popular para controlarlas.
- Aceite esencial de eucalipto o menta diluido en agua: rociar zócalos y esquinas.
Hormigas
- Canela en polvo en puertas y ventanas: crea una barrera que evita su paso.
- Tiza blanca marcando líneas en entradas: método tradicional que interrumpe su rastro.
- Vinagre blanco para limpiar superficies: elimina la señal química que siguen.
- Cáscaras de limón en puntos de ingreso: su aroma fuerte las desorienta.
Moscas
- Bolsa transparente con agua colgada en puertas: la refracción de luz las confunde.
- Clavos de olor en media cebolla o limón: ayuda a repelerlas en cocina.
- Ramas de albahaca o menta fresca en ventanas: aroma desagradable para ellas.
Babosas
- Ceniza de madera alrededor de plantas: les dificulta desplazarse.
- Cáscara de huevo triturada como barrera física.
- Recipiente con cerveza en el jardín: método casero muy usado para atraerlas y retirarlas.
Ranas y sapos
- Reducir luces exteriores encendidas toda la noche: las luces atraen insectos, y ellas los siguen.
- Mantener césped corto y patios despejados: menos refugios húmedos.
- Cerrar bien portones y accesos bajos en época lluviosa.
La evidencia es clara: controlar la humedad y el agua acumulada es la estrategia más eficaz. En temporada lluviosa, revisar canaletas, desagües y patios marca la diferencia. Si la infestación es persistente o hay riesgo sanitario, conviene consultar a servicios profesionales y seguir indicaciones oficiales.
La lluvia es vida. Con hábitos simples, también puede ser sinónimo de bienestar en casa.
