Ecuador

¡Memoria fuerte, exámenes sin estrés! Consejos para apoyar a los más pequeños

Fortalecer la memoria infantil antes de los exámenes finales es posible con hábitos simples, técnicas científicas y apoyo familiar que transforman el estudio en aprendizaje real.

Tips de estudio
Tips de estudio (monkey business images)

El cierre del año escolar en la región Costa llega con nervios, repasos intensos y agendas llenas de tareas. Sin embargo, especialistas coinciden en que la memoria infantil no depende solo de estudiar más horas, sino de aprender mejor.

La neurociencia educativa demuestra que el cerebro de niños y adolescentes es altamente moldeable y responde positivamente a hábitos saludables, técnicas activas de estudio y experiencias emocionales positivas.

Más allá de la presión académica, los expertos recomiendan convertir la preparación para exámenes en una oportunidad para fortalecer la confianza, la autonomía y el gusto por aprender. Padres, docentes y estudiantes pueden trabajar juntos para transformar el estudio en una experiencia dinámica.

Padres ayudando a estudiar a sus hijos
Padres ayudando a estudiar a sus hijos

La memoria no es un talento fijo: se entrena todos los días

Uno de los grandes mitos educativos es creer que algunos niños “nacen con buena memoria” y otros no. Desde la neuroeducación se asegura que la memoria es una habilidad entrenable, que mejora con estrategias adecuadas y repetición significativa.


Además, expertos en ciencias cognitivas destacan que las emociones y la imaginación juegan un papel clave. Crear historias divertidas, imágenes mentales o asociaciones personales facilita que la información permanezca más tiempo en el cerebro.

Esto significa que el estudio no debe centrarse únicamente en memorizar datos, sino en comprenderlos, relacionarlos con experiencias propias y volverlos significativos.

Tips de estudio
Tips de estudio (rawpixel.com / Ake)

Estudiar menos tiempo, pero mejor: el poder de la repetición espaciada

¿Tu hijo estudia todo la noche antes del examen? Ahora se sugiere cambiar esa estrategia. La repetición espaciada, es decir, repasar en intervalos cortos a lo largo de varios días, ayuda a consolidar la memoria a largo plazo y reduce la ansiedad previa a las pruebas.

Un calendario simple puede marcar la diferencia: repasar al día siguiente de lo aprendido, luego a los tres días y nuevamente una semana después. Este método distribuye el esfuerzo y evita la sobrecarga mental típica de los últimos días del ciclo escolar.

Por otro lado, la técnica Pomodoro, basada en bloques de estudio de 25 minutos con descansos breves de 5 minutos, también mejora la concentración y evita la fatiga mental. Una vez que hayas repetido 4 veces el ciclo, puedes tomarte un descanso de 20 minutos.

Niña estudiando
Niña estudiando

Dormir bien también es estudiar: el cerebro aprende mientras descansa

El sueño es uno de los pilares más importantes para fortalecer la memoria. Durante la noche, el cerebro reorganiza la información aprendida durante el día y la convierte en recuerdos duraderos. Dormir entre 7 y 9 horas favorece el paso de la memoria a corto plazo hacia la memoria a largo plazo.

Privar a los niños del descanso adecuado, especialmente en épocas de exámenes, puede provocar olvidos frecuentes, irritabilidad y dificultades para concentrarse. Por eso, lo recomendable es evitar las jornadas de estudio nocturno prolongadas y mantener horarios regulares de sueño.

Alimentación y movimiento: aliados invisibles del aprendizaje

La nutrición también influye directamente en el rendimiento cognitivo infantil. Guías educativas del Ministerio de Educación del Ecuador y recomendaciones difundidas por UNICEF Ecuador señalan que una alimentación equilibrada favorece la concentración, la energía mental y la memoria.

Por ejemplo, pescados como atún o sardina, ricos en omega 3, ayudan al desarrollo del cerebro; frutas como banano, naranja o arándanos aportan antioxidantes que protegen las funciones cognitivas; mientras que verduras verdes como espinaca o brócoli contribuyen con vitaminas del complejo B relacionadas con la atención.

Alimentos para la memoria
Alimentos para la memoria (Valerii Honcharuk)

Además, frutos secos como nueces o almendras contienen grasas saludables que apoyan el aprendizaje. Especialistas recomiendan incluir estos alimentos en meriendas escolares junto con suficiente hidratación para mantener un buen desempeño durante las jornadas de estudio y los exámenes.

Por su parte, el ejercicio físico, incluso caminatas cortas o juegos activos, mejora la circulación sanguínea y estimula funciones ejecutivas del cerebro relacionadas con la atención y el aprendizaje. Esto es especialmente relevante para estudiantes que pasan largas horas frente a cuadernos o pantallas durante la preparación de exámenes.

Aprender con todos los sentidos

Las estrategias multisensoriales, con dibujos, mapas conceptuales, juegos de roles o audios educativos, permiten activar distintas áreas del cerebro al mismo tiempo, aumentando la probabilidad de recordar la información.

En lugar de limitarse a leer, los especialistas recomiendan que los niños expliquen el tema con sus propias palabras, lo representen con dibujos o creen pequeñas historias relacionadas con la materia.

Incluso herramientas como audiocuentos educativos han demostrado fomentar la imaginación, el pensamiento creativo y las funciones ejecutivas, habilidades claves para la memoria y la comprensión.

Niña estudiando
Niña estudiando

El rol de la familia: motivar sin presionar

El acompañamiento emocional es tan importante como las técnicas de estudio. Padres y madres pueden ayudar creando rutinas equilibradas, espacios tranquilos para estudiar y celebrando pequeños avances.

Los especialistas sugieren preguntas simples como: “¿Qué recuerdas hoy?” o “¿Cómo lo explicarías con tus palabras?”. Estas dinámicas convierten el estudio en una conversación natural y reducen la presión asociada a los exámenes.

También es fundamental evitar comparaciones con otros estudiantes. Cada niño tiene su propio ritmo de aprendizaje, y reforzar su confianza puede mejorar tanto el rendimiento académico como su bienestar emocional.

Padres ayudando a sus hijos a estudiar
Padres ayudando a sus hijos a estudiar

Claves para cerrar el año escolar con éxito

Los exámenes finales no tienen que ser sinónimo de estrés. Al contrario, pueden convertirse en una oportunidad para que niños y adolescentes descubran nuevas formas de aprender y fortalecer su autonomía.

La combinación de descanso adecuado, técnicas activas de estudio, alimentación balanceada y acompañamiento familiar crea un entorno positivo que favorece la memoria y el rendimiento académico.

En la Costa ecuatoriana, donde el cierre del año escolar llega acompañado de altas temperaturas y agendas agitadas, apostar por métodos dinámicos y divertidos puede marcar la diferencia entre estudiar por obligación o aprender con entusiasmo. Porque al final, la memoria no solo se construye con libros, sino con emociones, hábitos saludables y experiencias que dejan huella.

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