Ecuador

La nueva Ley de Ciberseguridad ordena a las escuelas enseñar sobre grooming, sexting y la manipulación en internet

¿Sabías que la ciberseguridad ya es ley? La nueva Ley de Ciberseguridad ordena que las escuelas enseñen a los niños a protegerse del acoso en internet y el sexting, priorizando su bienestar emocional en un mundo digital. ¡Te contamos los detalles!

La nueva Ley de Ciberseguridad
La nueva Ley de Ciberseguridad Ordena enseñar a los niños sobre grooming, sexting y la manipulación en internet. (Mint Images/�Mint Images)

En un mundo donde el primer “recreo” de muchos niños ocurre en una pantalla, la educación en Ecuador ha decidido no quedarse atrás. Las nueva Ley de Ciberseguridad incorpora reformas a la Ley Orgánica de Educación Intercultural (LOEI) que marcan un hito histórico: la ciberseguridad ha pasado de ser un consejo opcional a una obligación en la malla curricular.

Esta no es solo una reforma técnica; es un pacto de protección para que nuestras hijas e hijos aprendan que el internet, además de ser una ventana al conocimiento, requiere de “casco y herramientas” para navegarlo con seguridad.

Clases de “Defensa Digital”: Un mandato de protección

La ley es clara y contundente. Las instituciones educativas ahora tienen la misión de enseñar a los estudiantes a identificar los peligros que acechan en la red. Ya no se trata de asustarlos, sino de empoderarlos. La reforma ordena que los niños aprendan a detectar el grooming una estrategia de manipulación donde un adulto se gana la confianza de un menor (fingiendo ser alguien de su edad o un amigo) con el fin de obtener imágenes o encuentros; el sexting (intercambio voluntario de fotos, videos o mensajes con contenido erótico) y la difusión no consentida de imágenes, así como la privacidad de la información y desinformación y otras formas de captación o manipulación.

Según el texto de la reforma, la Autoridad Educativa Nacional tiene la obligación de: “incorporar en la malla curricular contenidos sobre seguridad digital, uso responsable de la tecnología, identificación de riesgos en línea y buenas prácticas de higiene digital”.


Esto significa que, desde la educación básica, los estudiantes sabrán que su privacidad es su bien más preciado y que decir “no” en el mundo digital es tan válido como hacerlo en el mundo físico.

Higiene Digital: El nuevo hábito saludable

Así como les enseñamos a lavarse las manos, la ley ahora ordena enseñar higiene digital. ¿Qué significa esto? Aprender a crear contraseñas seguras, no compartir datos personales con desconocidos y entender la importancia de los ajustes de privacidad.

La reforma busca que los adolescentes comprendan la “huella digital”: ese rastro imborrable que dejamos en internet. Al educarlos sobre las buenas prácticas de higiene digital, la enseñanza les otorga el poder de cuidar su reputación y su futuro desde el primer clic.

El pensamiento crítico como antídoto a la manipulación

¿Es real ese video? ¿Esa noticia es verdad? La manipulación y las fake news son trampas constantes. Por ello, las reformas ordenan fortalecer el pensamiento crítico mediático.

El documento legal establece que se debe: “promover una ciudadanía digital activa que permita a los estudiantes evaluar la veracidad de la información y protegerse frente a la manipulación de datos y algoritmos”.

Queremos niñas y niños que no solo consuman contenido, sino que lo cuestionen. Un estudiante que sabe identificar una noticia falsa es un ciudadano que no podrá ser manipulado fácilmente.

Adiós al Ciberbullying: Hacia una convivencia digital armónica

El acoso ya no se detiene en la puerta de la escuela; sigue en los grupos de WhatsApp y redes sociales. Las reformas refuerzan los protocolos de actuación frente a la violencia digital. La ley ordena que las escuelas cuenten con mecanismos claros de detección y reparación, asegurando que el acoso cibernético sea tratado con la misma seriedad (y sanción) que el acoso físico.

Corresponsabilidad: Escuela y familia en el mismo equipo

Un detalle fascinante de la reforma es que no deja toda la responsabilidad en los hombros de los maestros. La ley promueve la corresponsabilidad, invitando a los padres a involucrarse en este aprendizaje digital. La ciberseguridad se convierte en un puente de diálogo en casa: “¿Qué aprendiste hoy sobre seguridad en TikTok?”, podría ser la nueva pregunta en la mesa.

Un futuro blindado y lleno de luz

Como ese “Capullito” que florece a su ritmo, nuestros hijos necesitan un clima seguro para crecer. Las reformas a la LOEI sobre ciberseguridad son la “valla protectora” que ese jardín digital necesitaba. Hoy, Ecuador le dice al mundo que nuestras niñas y niños no están solos frente a la pantalla; están respaldados por una ley que prioriza su integridad, su privacidad y su derecho a un futuro digital brillante y seguro.

¡La educación ya no solo forma mentes, ahora también protege identidades!

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